E97, el Submarino

Mi casa se ha convertido en un submarino. Tiene compuertas (puertas) estancas que abro y cierro alternativamente.

Si abro una ventana para ventilar, pues cierro esa puerta; abro otra ventana, pues cierro la anterior …y así sucesivamente.

Así que me siento como Harley Davidson (lease jarlydavison), que es como llaman los Chunguitos a Harrison Ford, protagonista de la célebre película de submarinos, K-19, the widowmaker.

De hecho, para conservar la asepsia, hasta he marcado con cinta de carrocero una parte del suelo del hall (recibidor) del piso a partir del cuál no utilizo las zapatillas de deporte que me pongo cuando tengo que ir a comprar o cuando corro por las escaleras.

Por eso esta columna lleva el título de E97; porque es el número de escalones (E) que me meto para el cuerpo cada vez que vengo de la compra o complemento las sesiones de ejercicios que hago con el TRX.

La jerga

¿Que no sabéis lo que es el TRX? No me extraña, porque antes ir a correr o montar en bici se le llamaba por su nombre de pila, pero ahora con los gyms, nuestra vida se ha llenado de una nueva jerga de anglicismos imposibles.

Body Pump, Burpees, Crossfit, Interval training… Vale que los curas en la Edad Media hablaran en latín y que los juristas y médicos inventaran su jerga para dejar a los feligreses, acusados o enfermos en inferioridad, ¿ pero también en el gym?

En el pueblo de mi abuela, el Landelino cogía dos latas de aceitunas de 20 kilos, las rellenaba de cemento, metía un hierro por en medio…y hala, ya tenía su barra de peso libre. ¿Cuánto pesaba? No importaba. Lo que importaba era levantarla sin que se te quebrara la espalda.

Además de eso, cada verano se organizaba una carrera de bicis desde el pantano al pueblo que siempre ganaba El Dorro. Quince kilómetros cuesta arriba, mas o menos. Una tortura.

Las piernas del “Dorro”

Competían también forasteros (así llamaban a los de fuera, como en el Far West) con unas bicis de carreras impresionantes.

Nueve cambios, sillines adaptados, equipacion reglamentaria…Y llegaba el Dorro con su bici de un piñón que pesaba un quintal y les ganaba.

Y cuando lo hacía, siempre concluía: “dejaros de tontás, que lo que hacen falta es esto. Tu verás”, y se señalaba las piernas.

Tontería excesiva

Así que he abandonado la tontería excesiva -como diría José Mota- y me pego unas palizas del tres subiendo y bajando escaleras (corriendo) como si fuera Rocky Balboa.

¿Resultado? Que al día siguiente ando como el extinto Chiquito de la Calzada, porque no puedo ni moverme.

Así que me he dado cuenta de que el mejor crossfit es el se hace limpiando.

Y me pongo a dar cera y quitar cera como si fuera el alumno del señor Miyagi en Kárate Kid, por lo que me estoy poniendo como una mula. Y no tengo entrenador personal,. Bueno, sí lo tengo. Se llama KH7.

2 thoughts on “E97, el Submarino”

  1. Gracias por compartirlo, ha sido muy divertido, me has hecho pasar un buen ratito muy agradable y me has sacado una sonrisa en estos momentos tan duros que estamos viviendo.

    1. Muchas gracias, Lola. Me encanta que te haya gustado y, sobre todo, haberte hecho reir un rato.

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