El retorno de la tele

La tele ha vuelto. Cuando todo el mundo le daba por muerta en su lucha con el formato online, llega el coronavirus y la saca del tanatorio.

Solo falta que repongan otra vez el “Un, dos, tres…” con aquellas azafatas minifalderas y gafas de pega, para que la familia siga unida como antes, aunque nada sea igual.

Así que como un gato en rebote bursátil, la televisión está luchando para salir del túnel y es curioso que el virus le está mostrando la salida.

El secreto lo tenían delante de sus narices, pero sus miopes directivos no lo veían, ensimismados con la política y las tertulias a falta de fútbol y otros programas con tirón.

Reunir a la familia

La clave era reunir a la familia alrededor de la tele y la covid-19 lo ha conseguido por las malas.

Mis padres y mis suegros hacen gárgaras con agua, sal y vinagre y yo les digo que, a la vez, se metan en la boca un trozo de lechuga y así ya tendrán una rica ensalada.

Además de eso, beben todos los días litronas enteras de agua caliente, y hacen botellón por teleconferencia con sus amistades como si fuera un Cocoon on line.

No sé dónde los habrán visto u oído, pero la razón “cientifica” parece estar en que alguien ha dicho que eso hace que el bicho baje al estómago y se vaya, como si le dijeras ¡tusoooo! a un chucho callejero..

Subir la calefacción

Hoy he visto que hay gente que dice que subir la calefacción a no sé cuantos grados mata el patógeno y me he quedado de piedra Pómez.

Así que me da un poco de miedo que, en este fragor de los falsos remedios para evitar el contagio, se propague la idea de que lo mejor es estar en casa en bañador y biquini ,y que mis padres y mis suegros se me constipen sin remisión.

Osea, que el éxito de la tele no está en la credibilidad porque da lo mismo un mensaje en el móvil, un whatsapp o leer un artículo en la Pronto, por decir algo, para creer.

Y es que cuando las cosas van mal todos necesitamos un Dios en quien creer, y en esa obsesión nos hacemos rehenes de las fake news.

Conclusión

Conclusión: a la tele le ha salvado el virus, pero no porque sus informaciones sean veraces, sino porque nos hemos instalados en la molicie y la vaguería.

En la tele te dan todo hecho. Es pasiva. La enciendes, te apalancas y hasta eres capaz de dormir con los calcetines puestos si oyes a alguien decir en una tertulia que el calorcito del pinrel, como sucede con los sabañones, mata el virus.

2 thoughts on “El retorno de la tele”

  1. Genial como siempre. Nos diviertes un rato del día!! Ja ja
    Cuídate mucho y recuerda tomar bebidas calientes!!
    Abrazo

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