¡Vete de Alemania, Pepe!

Os acordáis del tìtulo Vente a Alemania, Pepe? Era una película dirigida por Pedro Lazaga y protagonizada por Alfredo Landa.

La peli se rodó en los tiempos en que marchar de emigrante -como se decía entonces- al país teutón era “un chollo”, o eso es lo que parecía por las oportunidades laborales que ofrecía.

También era la época en la que alemanas y suecas suspiraban en Torremolinos por los machos ibéricos del sur.

Esos inconfundibles latin lovers agitanaos, de piel cetrina, patilla de Tempranillo, bañador turbo marcando paquete y con el otro (paquete) de tabaco sujeto en la manga de la camiseta.

Otros tiempos y otros modos, en los que los currantes españoles se dedicaban a hacer esos trabajos penosos o poco honorables que los alemanes no querían hacer.

Arriba y abajo

Y cuando parecía que esas diferencias de señor y vasallo se habían diluído con la creación de la Comunidad Económica Europea (CEE), ahora Unión Europea, nos hemos dado cuenta que no es así.

Por eso, estos días se critica la posición egoísta de Alemania (y Holanda) a la hora de afrontar las consecuencias económicas de la crisis que ha provocado el coronavirus .

En el caso de Alemania tal vez se les haya olvidado por ejemplo, que Europa corrió con los gastos de la reunificación tras la caída del muro de Berlín en 1989.

En la parte oriental tenían mugre, máquinas obsoletas y personal para aburrir, pero, ahí “pringamos” todos.

Y es que desde la Unión Europea se repite cíclicamente, como un mantra, que todos debemos ir juntos, pero luego la realidad no concuerda con las soflamas.

Fuera sandalias

Por eso a la primera dificultad que toca el bolsillo de cualquiera de los paises ricos, nadie “echa cuentas de nadie”.que dicen an Andalucía. Qué hay coronavirus, pues sálvese quien pueda.

Pero, tranquilos, que para compensarnos de esta afrenta comunitaria, Ángela Merkel ya ha anunciado que pedirá a los turistas que viajen a Mallorca que dejen de utilizar calcetines con sandalias.

Así que algo hemos ganado y cuando se controle el virus, que se controlará, seguro que habrá una explosión del turismo y de la gastronomía, porque en España todo lo celebramos comiendo.

Botines chinos

Sin embargo, hoy la política internacional vive aprisionada como los pies en unos botines de plástico hechos en China. Y por esta razón hay cosas que huelen tan mal .

Ahora parece que los árabes reivindican las babuchas con los dedos al aire, porque no aguantan el tufo que les produce la bajada del precio del Petróleo.

Y es que toda la política están tan contaminada por la economía que nadie consigue ver la diferencia.

Pero todo es frágil y somos débiles, incluídos los poderosos países del G7 a los que un solo microorganismo milimétrico ha puesto contra la pared.

Ayer el jurista y filósofo italiano Luigi Ferrajoli decía en una entrevista que “los países de la UE van cada uno por su lado defendiendo una soberanía insensata”., y abogó por crear una Constitución de la Tierra. Casi nada.

Por eso, si hoy tuviéramos que hacer una remake de la peli de Pedro Lazaga la titularíamos: ¡Vete de Alemania, Pepe! o Pepa, que ya no sé que es lo polìticamente correcto.

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