Los pueblos más bonitos de España en 24 tips (II parte)

Esta es la segunda entrega de los 24 pueblos más bonitos de España.

Y es que hemos dividido el reportaje en dos partes para que resultara más fácil de leer.

Así que aquí tenéis los 12 que completan el reportaje, con otros tantos pueblos igual de bonitos o más que los citados anteriormente.

Estos son los clasificados del 13 al 24, por orden alfabético

13.- Morella. Castellón

En un alto y amurallada, Morella domina las llanuras cercanas al norte de Castellón y el límite con Teruel.

Llena de iglesias como la de Santamaría, San Miguel o San Juan, destila arte (gótico en muchos casos) por todas sus costuras.

El Castillo, las murallas medievales y el acueducto son algunos de los lugares que no debes perderte.

Recomendamos visitar las cuevas prehistóricas de Morella La Vella y para comer, Vinatea (19/45€), que tiene en los fogones a la chef Àngela Milián y elabora recetas que fusionan producto, tradición e innovación.

Otras opciones son  Daluan (35/45€) y el Mesón del Pastor (20/37€): un restaurante familiar, de estilo clásico, pero con una cocina moderna que incorpora las recetas de antaño.

14. Ochagavia. Navarra

Otra joya, esta vez cercana a los Pirineos en Navarra.

Ochagavia está situado al norte del valle de Salazar, en la confluencia de los Ríos Zatoya y Anduña, dista de Pamplona 85 Km.

Decir que es un pueblo bellísimo, es quedarse corto.

Recomendamos visitar el bosque de Irati y la hoz o foz de Lumbier.

Antes de llegar a Lumbier se alza un mirador con unas espectaculares vistas del valle.

Orbaizeta es otro de los secretos mejor guardados de la zona y por supuesto Urdax y sus brujas de Zugarramurdi.

Para comer, recomendamos ir a Pamplona sobran los sitios maravillosos y con una cocina de grandísimo nivel como la que se hace en el Europa y Rodero.

15.- Olite. Navarra

El pueblo, situado en el centro geográfico de Navarra, a 42 kilómetros al sur de Pamplona y a 5 km. de Tafalla fue sede real durante la Edad Media.

El castillo fue declarado monumento nacional en 1925, y constituye el ejemplo más importante del gótico civil de Navarra y uno de los más notables de Europa.

Aunque casi todo el mundo se refiere a él como el castillo, es más bien un palacio, ya que fue concebido más como alojamiento que como edificación defensiva.

Rehabilitado y con un aspecto imponente, acoge en una de sus alas al Parador Nacional de Olite.

Para comer recomendamos, sin duda, en Tafalla, el restaurante Túbal para que te deleites con la cocina de Nicolás Ramírez.

Y si pasas cerca de Tudela, las mejores verduras son las del hostal Remigio y en Cintruénigo, Maher, que además es hotel.

16.-Orbaneja del Castillo. Burgos

Cuarenta y siete habitantes tiene este espectacular pueblo del norte de Burgos.

Debido a sus acuíferos que desembocan en el Ebro, los aledaños del pueblo están plagados de cuevas.

Una de las más conocidas es la Cueva del Agua de la que parte un arroyo que atraviesa el pueblo y acaba siendo una cascada.

También son curiosas las formas que adoptan las piedras del paisaje, entre las que destaca el llamado ‘beso de los camellos’.

Fue refugio de los templarios quienes incluso levantaron un hospital (el de San Albín).

Recomendamos comer en la Taberna El Risco. Otras opciones son el mesón el Arroyo, o en la cercana población de Valdelateja ( a 7 km.) el Asador Centola.

Para Dormir hay que acercarse hasta Pesquera de Ebro y Barriolacuesta ( a 6 km. de Orbaneja).

Alli encontraremos, respecticamente, El Abrigaño del Cañón y, sobre todo, la Posada Molino del Canto

17.-Pedraza. Segovia

Este pueblo medieval siempre le está haciendo la sombra a Segovia.

Imposible de visitar en fines de semana por la gran afluencia de gente, es sin duda una joyita que, como no, siempre está entre los pueblos más coquetos y bonitos, aunque sea muy turístico.

La plaza Mayor, la puerta de la Villa, el castillo…todo es pintoresco e inevitable.

Para comer, recomendamos ‘huir de allí’ y refugiarnos, si no nos apetece el cochinillo de José María o Cándido, en los brazos de Óscar Hernando y entre las paredes de Maracaibo Casa Silvano: una cocina de autor y mercado diferente

18.- Peñafiel. Valladolid

Aunque su nombre nos traiga a la mente vino y lechazo (ambos extraordinarios) , Peñafiel tiene más alicientes por los que merece ser visitada.

Pero todos estos incentivos pasan, ineludiblemente, por su castillo impresionante y majestuoso que se ve imponente desde su plaza del Coso (de toros) cuadrada. 

El pueblo es una monada y hace un fresquito que quita el hipo, pero la
estepa castellana es así.

En Peñafiel, recomendamos pernoctar en el Hotel Convento de las Claras. Impresionante por dentro y por fuera, cuenta con una cocina más que aceptable.

A no muchos kilómetros de allí, otro de los lugares preferentes es el Hotel Spa Arzuaga: Para comer, los mejores restaurantes son, sin duda, Molino de Palacios y Cepa 21.

19.- Ronda. Málaga

Ronda es, sin duda, uno de los pueblos más interesantes de la provincia de Málaga; una comarca que, por cierto, transita sutilmente entre Málaga y Cádiz.

El pueblo entero y sus alrededores son un decorado romántico. (…) “Bellos paseos, buen vino, excelente comida, nada que hacer…”

La zona histórica es más grande de lo que parece, aunque la mayoría de los visitantes nacionales no pasa de la Plaza de España y el Puente Nuevo.

Una pena, porque Ronda tiene mucho más que ver y es una ciudad muy intensa en todos los sentidos. Misteriosa, encantadora…y perdida entre las montañas y la serranía a la que da nombre.

En la calles Nueva y Carrera Espinel, que parten de un ramal de la Plaza de España, es donde se concentran la mayoría de los restaurantes de Ronda.

Espinel es donde está uno de nuestros recomendados, Las Maravillas porque, aunque es de batalla, es bueno, bonito y barato, por eso está siempre lleno hasta la bandera.

Calle Nueva es el lugar donde está Tragatá, la segunda marca o bar de tapas del superrecomendable dos estrellas Michelin (El Bardal) que pilota Benito Gómez…. por si quieres probar tapas ‘mas gourmet’.

20.- San Vicente de la Barquera. Cantabria

La vida de la villa se mueve alrededor de su dársena, su puerto, el castillo y una vía principal que parte el pueblo por la mitad y que es donde se acumulan los hoteles y la mayoría de los restaurantes.

El puerto pesquero, sobre el que sigue girando la actividad de la villa, es uno de los más importantes de la región, mientras que el turismo y los servicios son su principal actividad económica.

Recomendamos pernoctar hotel rural Valle Del Arco, y como restaurantes Boga-Boga, tradicional con hotel de toda la vida; el Bodegón, El Marinero, El Pescador y Las Redes, todos con una oferta gastronómica muy similar y precios parecidos.

21.- Ujué. Navarra

Santuario-fortaleza medieval, migas y almendras garrapiñadas son las palabras que definen perfectamente a este pueblo navarro .

Como tantos otros del centro de esta Comunidad Foral, está literalmente ‘plantado’ sobre una colina de 850 metros.

Ujué representa no sólo una forma de vida, sino todo lo que se espera de un pueblo de interior y en medio de la campiña con miradores espectaculares y unas vistas arrebatadoras.

Entre sus monumentos destaca el Santuario-fortaleza-Castillo de ‘Santa María de Ujué’, (Monumento Nacional, por cierto).

Recomendamos una visita a la agrotienda Urrutia donde, aparte de vender una torta de chicharrones y las famosas almendras, sirven migas a mediodía porque cierran por la noche.

Pero, sobre todo en el Mesón Las Torres sirven las migas cuando quieras y con unas vistas espectaculares desde su terraza cerrada.

22. Valderrobres. Teruel

Valderrobres es la capital de la Comarca del (río) Matarraña, también conocida como la “Toscana de Aragón”. Y lo es no solo por su extensión, sino por los monumentos que atesora.

Situado en el centro geográfico de la región y, a ambos lados de río Matarraña, que la atraviesa, Valderrobres destaca por su majestuosidad, estado de conservación y monumentos que ver y visitar.

Todo el mundo lo considera como la joya medieval del Matarraña y, desde luego, es la que más se parece a la capital de la Toscana italiana; es decir, Florencia.

23. Valverde de los Arroyos. Guadalajara

Cuna de la famosa arquitectura negra, tiene en el cercano pueblo de Umbralejos (también a visitar) un auténtico museo etnográfico al aire libre.

Todos los pueblos están formados por casas de distinto tamaño, pero con un denominador común: están construidas a base de barro, madera y, sobre todo, cuarcitas y pizarras.

Recomendamos parar en Retiendas y visitar el monasterio de Bonaval, una auténtica pasada.

Aunque hay muchos restaurantes, el mejor por relación calidad precio es el mesón los Cantos en Valverde de los Arroyos.

Solo abre en fin de semana, por eso lo mejor es que reserves porque se pone hasta la bandera.

24.- Zuheros. Córdoba

Algunos lo señalan como el pueblo más bonito de España y puede que lo sea.

Cuenta con un castillo medieval del siglo XII excavado en la roca y en lo más alto, la cueva de los murciélagos.

Zuheros es blanco y está encastrado en la montaña. Visto desde arriba, es como un queso de ladrillo.

Su plaza es más que preciosa y, sin duda, merece estar en el ranking de las mejores.

El aceite oliva virgen extra y su queso son famosos en el mundo gastronómico.

Para comer como Dios manda recomendamos acercarse hasta Priego, al Balcón del Adarve, y, de paso, a Rute, a comprar mantecados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.