Asturias: guía práctica de un paraíso

Asturias es diversa y divertida; una región de España tan bella que se debate entre el mar y la montaña.

Los Picos de Europa y el Cantábrico, la dotan de un clima tan especial que llueve menos de lo que dicen los meteorólogos y mas de lo que parece.

Eso hace que su temperatura, la cantidad de sol y de lluvia fluctuen mucho de un día para otro y hasta en el mismo día.

Adiós a la minería

Durante muchos años estas montañas y sus valles tuvieron a la minería como fuerza de trabajo y nucleo principal de los ingresos familiares.

Jornadas interminables, agachados en una galería, realizando voladuras controladas o, simplemente, acarreando piedra con la silicosis como amenaza constante.

Unos mineros, casi 800 por mina, que trabajaban por turnos en jornadas completas y que se jubilaban prematuramente si conseguían sobrevivir a tantas penurias.

Por esto y porque forma parte del ADN de Asturias es conveniente que visites el museo de la minería cerca de Entrego.

Eso te ayudará a visualizar todo lo que estamos resumiendo en unas pocas líneas.

…Y llegó el turismo

Hace algunos años, con la reconversión industrial, las minas de Asturias se fueron cerrando paulatinamente y con ellas la siderurgia, ya que el carbón era el motor de esta otra industria.

Fue la hora de buscar nuevos horizontes y ese nuevo reto fue el turismo.

Tenían la materia prima para desarrollarlo y no se habían dado cuenta: paisajes sublimes, ciudades humanizadas y tranquilas, pueblos espectaculares, playas, montaña y gastronomía.

Esta última, la gastronomía, dio el salto definitivo hace pocos años cuando se puso en valor nivel estrella Michelin.

Generaciones

Asi fue como los locales, donde generaciones de restauradores habían dado de comer a mucha gente, se pusieron de moda.

Ese es el ejemplo de Casa Gerardo, que fue una casa de postas en Prendes, cerca de Gijón.

O también el del Bar Restaurante Casa Xico, con cinco generaciones sirviendo comida en el pueblo de Mestas de Ardiosana.

En la siguiente guía teneís todo: desde los pueblos más emblemáticos como Cudillero o Llanes, a la ciudad más deslumbrante, como Gijón.

Podéis disfrutar de los Picos de Europa, los lagos de Covadonda, la senda del oso, el desfiladero del Alba, los bufones de Pría, el mirador del Fito…y otros paisajes que tal vez sean inéditos para vosotros.

También podeis acercaros a museos, como el de la minería; playas como las de Gulpiyuri, Guadamia o Torimbia, o deleitaros en sus restaurantes..

Así que lo teneis casi todo para coser y descoser el principado de Asturias hacia el centro, oriente y occidente. !Disfrutad del espectáculo¡

Vista de los Picos de Europa desde el Fito

1.-Pueblos de enjundia

Cudillero, Llanes, Ribadesella, Luarca, Tapia de Casariego, Castroprol… todos ellos son pueblos emblemáticos de Asturias.

Situados al este y oeste de Gijón, que es como el centro geográfico costero, ofrecen alicientes de sobra al viajero para hacerles una visita.

Cudillero

El mar Cantábrico es la fuente, nunca mejor dicho, de la que beben y también la que les manda mensajes sonoros contra las Rocas de Cabo Vidio, el Cabo de Peñas o Los Bufones de Pría.

Juntos o por separado, cualquiera de ellos te sorprenderá de forma positiva.

Llanes

2.- Gijón, el nuevo paradigma

Aunque Oviedo sigue conservando su aspecto señorial, como si fuera la mimísima Regenta de Leopoldo Alas Clarín, Gijón le ha ganado por la mano.

A la chita callando. Gijón se ha sabido modernizar, en tiempo y forma, sin deteriorar su casco antiguo.

No cabe duda, que estar a orilla del mar le favorece y disponer de un arenal como la playa de San Lorenzo, es vital.

Centro histórico de Gijon

Aparte de eso, nuevos hoteles y restaurantes han sabido ver una oportunidad y por eso se ha convertido en la capital “in pectore” de Asturias.

Además, de unos años hasta aquí, se ha puesto en valor la zona de la playa de Poniente, cercal del Musel, y se ha recuperado todo el barrio antiguo y los aledaños al puerto deportivo.

El resultado es una ciudad donde no nos importaría vivir, porque aquí la calidad de vida, tiene carta de naturaleza.

Playa de San Lorenzo y casco antiguo, al fondo

3.- Senderos que son atraccciones

Pero el turismo ha traído otros modelo de negocio y algunos lugareños han sabido ver una oportunidad donde no había nada.

Este es, por ejemplo, el caso de las empresas de cicloturismo que recorren la senda del oso: una antigua vía férrea reconvertida.

Senda del oso

Realmente espectacular, esta exursión no tiene desperdicio y es apta para todas las edades.

También tienes senderos emblemáticos como la ruta del Alba que te permitirán disfrutar de toda la naturaleza.

Para los más atrevidos, siempre quedará el desfiladero de las Xanas, pero, cuidadin, que no hay quita miedos.

Ruta del Alba

4.- Miradores y Bufones

Si el rey del interior son los Picos de Europa y los lagos de Covadona (además del santuario), en la costa el “dios” es el Cantábrico.

Por esta razón, no sólo los pueblos que se asoman a sus costas, como Tazones o Cudillero son rehenes de la belleza, sino sus espacios naturales.

Bufones de Pría

Esto ocurre, por ejemplo, con los bufones salpicados por el litoral y los miradores que alcanzan hasta donde te llegue la vista.

Entre ellos, como no, destacan los bufones de Pría, y de los miradores, el jefe es el mirador del (monte) Fito, desde el que puedes divisar mar y montaña con una visión de 360 grados.

Mirador del Fito

5.- Playas

Por lo que respecta a las playas de Asturias, las hay de todo tipo: con aspecto caribeño, con construcciones pétreas, con rios que consensuan su caudal con el agua salada del mar…

Muchas de estas playas son tan bellas que casi da pena bañarse en ellas y te invitan a mirarlas desde la lejanía.

Eso pasa, por ejemplo, con la playa de Torimbia, en la zona de Llanes, con forma de media luna y aguas turquesas.

Playa de Torimbia

También, muy cerca de éstas, ocurre lo mismo con la laya de las Cuevas del Mar, aunque en este caso por las formaciones rocosas que la adornan.

En cuanto a las fluviales, nos quedamos con Guadamía (que está de camino a los bufones de Pria) y la de Gulpiyuri, que fue declarada Monumento Nacional.

Playa de Guadamía

6.- Comer

De la gastronomía asturiana poco se puede decir que no se sepa: producto excelente, abundancia en los platos y un gusto por los “culines” de sidra que contagian al visitante.

Hay restaurantes de todo tipo y para todos los bolsillos y paladares, así que depende de tí a donde quieres ir.

Tienes los más top como Casa Gerardo, Casa Marcial, Auga o El Retiro y otros mas fashion como Camelia o Gloria,

Luego también dispones de buenos lugares para comer de menú, como el Mirador de la Playa, y sorpresas en medio del campo, como Casa Xico.

Finalmente, están esos lugares tradicionales que nunca decepcionan como el Llar de Viri, El Foralín o Ca Suso, entre otros.

7.- El prerrománico

Ya hablamos de la imprevisible meteorología en Asturias, por eso tienes que practicar la resiliencia turística; es decir, saber reconvertir tus planes en tiempo real.

Cuando hace “mal tiempo”, es preciso echar mano del mapa y buscar algún lugar que no tenga playa para seguir disfrutando.

Una buena idea es recorrer pueblos a los que normalmente no irías, como Candás o Luanco, y otra aún mejor (o todas juntas), es visitar las joyas del prerrománico.

San Miguel de Lillo

Por eso deberías conocer “in situ” la historia de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, en las mismas faldas del monte que está unido a Oviedo.

Es una excursión cultural, pero necesaria, para conocer la que se considera una obra maestra de arte medieval en Europa. No hay nada igual en el continente.

Asimismo, puedes aprovechar para acercarte a pueblos menos concurridos, pero con un encanto indiscutible.

Es el caso de Tazones, Lastres, Colunga,Tapia de Casariego, Candás o Luanco, por poner algunos ejemplos.

Luanco

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