Costa Amalfitana, una D.O. inolvidable

La Costa Amalfitana es una de las zonas con más glamour de Italia y, desde luego, la que más prestigio tiene en el sur de esta península.

Prestigio que le viene dado no solo por la localización imposible de pueblos pegados a las rocas y a orillas del Mediterráneo –que aquí se llama Tirreno-, sino por los precios altos o altísimos de lugares tan emblemáticos como Sorrento, Positano, Amalfi o Ravello.

El lujo en estado puro. Podría tener Denominación de Orígen (D.O.) y a nadie le extrañaría. Y es que esta es la auténtica la Riviera italiana.

Costa con nombre de pueblo

La Costa Amalfitana recibe el nombre de uno de los pueblos que la componen, Amalfi, que no es ni el más grande, ni el más bonito, ni el más caro, pero sí el primero que supo apropiarse de tan marketiniano emblema.

Esta zona recorre apenas 100 kilómetros de costa que va desde Sorrento hasta Vietri Sul Mare, a tres kilómetros de Salerno, y se caracteriza por sus mansiones de lujo y sus pueblos compitiendo con el espacio de la montaña con una tozudez digna de encomio.

Amalfi

Solo una salvedad: Sorrento está al otro lado del peñón, así que muchos no consideran que esta localidad ligada al lujo y al saber estar se encuentre dentro del territorio amalfitano, pero para nosotros sí que lo está y merecidamente.

Carretera infernal

Aunque, antes de meternos en materia hemos de deciros que los montes de Lattar que serpentean paralelos al mar, son atravesados por una carretera tortuosa que lo es y lo es porque nosotros la recorrimos en varias ocasiones.

Vamos que si examinaran del carnet de conducir por esta carretera, un 80 por ciento de los/as aspirantes no aprobaría o fenecería en el intento. Y eso que nos lo habían contado y advertido, pero nunca creimos que fuera para tanto.

Tal vez por ello, hay gente que se niega a conducir cuando llega a la región de la Campania, y por eso, también, si el coche es alquilado conviene que suscribas todos los seguros posibles porque no sería raro que arrancaras un retrovisor en cualquiera de sus curvas

Y es que por esta carretera donde los italianos conducen como posesos (incluso las motos), hay tramos donde no pasan dos coches a la vez (es de dos direcciones) y ya no digamos cuando encuentras un autocar en curva, porque entonces es necesario frenar en seco

Pocos aparcamientos y caros

Por otro lado, los aparcamientos son pequeños y caros (en Amalfi cinco euros la hora), asi que una buena alternativa (aunque ligeramente mas onerosa) es ir en barco desde Salerno (ver el apartado de <b>lo que las guias no dicen.

Qué ver

Sorrento

Comenzando de norte a sur, aparece Sorrento. Una ciudad de pedigrí que se caracteriza por su tranquilidad y señorío. Sin playas dignas de mención, los sorrentinos se las apañan para colgarse sobre el mar con unas curiosas hamacas sobre unos muelles artificiales que han habilitado cerca del puerto.

Desde allí, se puede ir de excursión a la isla de Capri que no tiene nada especial, aparte del nombre.

Famosa, además, por sus ‘ super limones’, Sorrento es la capital del limoncello y, en general, de todo tipo de dulces obtenidos a partir de este cítrico.

Su muralla se puede recorrer a pie y es el lugar desde donde tomarás las mejores fotos del lugar. También cabe mencionar como monumetos emblemáticos la  Catedral y la Iglesia de San Francisco de Asis.

Gastronómicamente hablando es un ‘Sangri La’ de la restauración, ya que con apenas 16.000 habitantes cuenta, entre otros, con 15 restaurantes con una estrella y cuatro con dos estrellas Michelin.

Sorrento

Positano

El siguiente pueblo con  D.O. Costierra Amalfitana y uno de los más deseados es Positano. Radiante, brutal, con su playa de cantos rodados y sus casas blancas salpicadas por la montaña y arropando a la iglesia de  Santa Maria Assunta y su característica cúpula amarilla o dorada o mayólica.

Las calles suben serpenteando (llenas de tiendas) desde la playa hasta ‘el centro del pueblo, y ahí se divide en una especie de Y griega.

Tomando el camino de la izquierda estamos en el tramo principal y por el que descenderemos si vamos en coche, a la derecha sube la carretera que sigue a Praiano y que pasa sobre la cúpula.

Entre las playas destacan >la Grande y la de Fornillo , luego también están las de Porta, Arienzo y San Pietro, a las que solo se puede acceder por mar.

Positano

Amalfi

Tras rebasar Praiano y Furore con su puente sobre la bocana del mar, surge Amalfi ‘la capital de esta costa o república marinera, en la que aparcar “en la calle” cuesta más caro que comer.

Lo más espectacular, sin duda, es la catedral de Sant’Andrea Apostolo que es de un impresionante estilo árabe siciliano, aunque reconstruida al formato barrroco en el año 700. No perderos la vista desde su mítica escalera porque arrebata el sentido.

Catedral de Amalfi y su famosa escalinata

Ravello

Desde Amalfi sale una carretera, ésta hacia la montaña, igual de mala y perversa que las demás que llevan hasta Ravello, famoso, entre otras cosas, por su festival de música y por sus vistas a las playas de los pueblos cercanos de Maiore y Minore.

Está a 350 metros de altura sobre el nivel del mar y, aparte de la elegancia de sus villas, guarda rincones románticos y preciosos para recorrer admirando lugares como el belbedere de villa rufolo y villa Cimbrone.

Nuestro afán por ver todo nos hizo ir en barco a Positano y Amalfi, y volver a Salerno para subir en carretera hasta Ravello en coche, lo que nos obligó a recorrer el tramo de vuelta hasta Vietri Sul Mare (el lugar donde pernoctábamos) de noche,.

Así que, por si fuera poco, añadimos un poco de dificultad a esta carretera imposible que, como hemos dicho, es un largo y tortuoso camino, como la famosa canción de despedida de los Beatles.

Ravello

Cetara

La carretera también discurre por el coqueto Cetara: un bello pueblo de pescadores que tiene iglesia con cúpula mayólica y playas de arena fina, y el maravilloso restaurante Al Convento.

Por el camino habremos dejado el Capo d’Orso, punto panorámico de interés, y la abadía de Santa María Olearia excavada en la roca.

Cetara

Vietri Sul Mare

El final de la Costa Amalfitana es Vietri sul Mare, un pueblo minusvalorado , aunque es realmente bonito, ya que está asentado entre las montañas, absolutamente selváticas, y el mar Mediterráneo.

Si vuestro deseo es llegar hasta Salerno, solo hay que recorrer tres kilómetros mas. En esta ciudad famosa por su puerto y sus tomates, lo más destacable son el paseo marítimo de Trieste y el castillo medieval de Arechi.

Vietri Sul Mare

Más Pistas

Lo que las guías no dicen

En Italia, conducir suele ser un problema por la cantidad de barbaridades que se cometen al manejar la máquina (coche) y las motos. Por ejemplo, nadie respeta los ceda el paso, ni los stop, así que cuidado con los cruces.

Asimismo, en las rotondas tiene preferencia el que ‘mete el morro’ más rápido, así que armaros de paciencia porque cuando os adelanten rozarán casi el paragolpes delantero de vuestro coche.

Los aparcamientos son escasos y caros, por eso hay que buscar zonas un poco más alejadas del centro, aunque conlleve andar un poco.

La alternativa a los 5 euros por hora del parking de Positano y Amalfi es ir hasta Salerno, aparcar el coche el algún hotel cercano al muelle del puerto (1 euro la hora) y tomar el ferry que va a Positano con escala en Amalfi (24 euros por persona ida y vuelta). Así os quitais de problemas, vereis todo mas relajados y disfrutareis de los pueblos como merecen.

Por otro lado, recorred todos los tramos de carretera que podais por la A3, porque si pretendeis ir por las carreteras secundarias para ahorraros los 2 euros del peaje, sucumbireis entre interminables caravanas

Lo que no te puedes perder

No te puedes perder nada de esta maravillosa franja costera, pero si hubiera que elegir algo, aparte de la llegada en barco a Positano y el pueblo en sí, otros lugares ineludibles son los acantilados (y gelatos) de Sorrento, la catedral de Amalfi, Ravello, Cetara y Vietri Sul Mare.

El precioso puerto de Cetara

Dónde comer

La cocina de la región de Campania tiene mucha influencia napolitana, y, por lo tanto, de sus pizzas y sus dulces, pero es una sorpresa encontrar muchos lugares en donde el pescado es el rey y las anchoas (alici) un manjar muy valorado.

Al Convento en Cetara

Después, y en la misma montaña que protege Vietri Sul Mare se encuentra el restaurante ecológico de agroturismo Il cavalieri dei conti, ajustado de precio, con productos propios, aunque tendreis que subir (en coche) hasta la montaña y no es fácil de encontrar.

Il cavalieri del conte en plena naturaleza

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