Romera Bistrot, una notable alternativa para comer en Cuenca

Apartado del mundanal ruido, es decir del centro histórico de Cuenca, Romera Bistrot lucha por abrirse paso en la competitiva gastronomía conquense.

El local se encuentra en la parte baja de la ciudad, cerca de un canal por el que discurre el río Huecar.

Por su aspecto externo, bien podría estar en Ibiza, con el letrero sobre una pared blanca y verde, y una vieja bici amarilla de atrezzo.

Qué veréis

En el interior, un pequeño comedor con barra, también en blanco y madera, espera a los comensales (unos 30 como máximo).

Una bici sobre la barra, otra colgada de la pared, fotos de ciclismo…reflejan la pasión del propietario por este deporte e impone un toque distinto y gracioso al local.

Tiene una puntuación de un 4,5 (bastante alta) en Tripadvisor y hay algunos comentarios, en nuestra opinión, un tanto subidos de tono.

El comedor de Romera Bistrot

Exageraciones

Frases como «para no perdérselo», «una experiencia para los sentidos», «una experiencia genial»…nos parecen un exceso, como también que digan que es es «bueno, bonito y caro».

En realidad, ni es una experiencia para los sentidos. ni demasiado caro. ¿Qué podría ser más barato? Pues esto es como todo; ya sabéis: para gustos, colores.

Nosotros preferimos que juzguéis vosotras/os mismas/os si os decimos que una royal de foie con crumble de setas cuesta 15€ y que un ceviche de salmón con mahonesa de lima y jengibre tiene un precio en carta de 16€.

Ciclismo «en barra«

Carta justa

La carta es justa, apenas doce platos entre entrantes (dos de ellos ya les hemos citado) y principales, y cuatro postres.

Hay quien les acusa de poner raciones pequeñas, pero bueno, eso siempre depende del comensal y su apetito, pero este no parece el sitio idóneo para llenar la tripa sino, si se puede y aciertas con el plato, para disfrutar.

Nosotros compartimos platos, como debe ser, para probar la variedad de la cocina de Romera Bistrot.

De entrante, las croquetas y sashimi de atún rojo con mayonesa de kimchi contaban con buenas críticas, así que allí que nos fuimos.

Croquetas y sashimi de atún rojo con mayonesa de kimchi

El plato estaba bien de tamaño y presentación. Las croquetas estaban buenas y el toque del atún y la mayonesa del kimchi coreano ligeramente picante le daban su puntito

Eso sí, no entendimos (es solo una anécdota) el precio añadido de 50 céntimos (14,50€) cuando el resto de platos tenían precios redondeados.

Ese es el caso, por ejemplo, de otros entrantes como el Hummus con verduritas salteadas y katsuobushi (16€); la pasta puntalete con gambón y verduritas (16€) o «que no te la den con queso» (13€).

Este último plato nos recordó -en el nombre solo- a otro que elabora Fran Martínez en el restaurante Maralba, en Almansa.

Albóndigas Teriyaki

Principales

Además del sexteto de los entrantes, la cocina te propone otro número parecido de principales.

Pulpo, (salsa) holandesa de ajo negro y hierbabuena, Steak tartar y Magret de pato Hoisin (18€), son tres de las opciones posibles.

Sin embargo, a nosotros nos llamaron la atención las albóndigas teriyaki con noodles (15€), que estaban ricas, pero un poco duras.

No sabemos si la salsa teriyaki las endureció o venían así «de fábrica» , pero esto habría que revisarlo para cuadrar un plato que tiene pintaza.

Justo lo contrario que el Corderísimo (16€): un canelón relleno de carne de cordero que estaba en su punto. Sabroso, de nivel, con sabores reconocidos y reconocibles. El mejor de los platos salados que probamos.

El sexto plato en discordia, de los principales del menú, es casquería: una molleja de ternera con setas (16€)

Corderísimo

Azaflán

En este punto de la comida y rodeado por bicis y fotos de ciclismo repartidas por las paredes. nos quedaba la subida final al Tourmalet, para coronar la etapa completa.

Los postres (todos a 6€) tenían pintaza y no nos equivocamos. Después de pasar la ultima meta volante del corderísimo, nos quedaba sitio para dos postres.

Uno fue el Azaflán que, como ya habréis adivinado, es un flan de azafrán que estaba realmente bueno y suave como la seda.

Azaflán

El otro premio de esta vuelta ciclista gastronómica fue el Trufamisú. Nuevamente, en el ingenioso y preciso tìtulo, llevaba implícito su ADN: un tiramisú de trufa, no excesivamente dulce y también espectacular como el flan.

Romera Bistrot también cuenta de lunes a viernes, en horario de comida y jueves cenas, con un menú de 4 pasos más pan, postre o café (bebida aparte) por 22 €.

Trufamisú

Nuestra puntuación final es un notable alto que seguramente progresará adecuadamente a nada que el chef «cosa» los flecos que le quedan en alguna de sus elaboraciones.

Ah, y una recomendación final para los redactores de la carta: hay que revisar la ortografía.

Nuestro menú

  • Croquetas y sashimi de atún rojo con mayonesa de kimchi,
  • Albóndigas teriyaki con noodles.
  • Corderísimo.
  • Azaflán.
  • Trufamisú
  • Vino y cerveza

Romera Bistrot. Calle Tintes nº 19. Cuenca. Telf. 626 08 78 32



***Trivio, el triunfo de la cocina de secano

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