Parque de Ría Formosa: un oasis en el Algarve

El Parque Natural de la Ría Formosa es una de las maravillas que es preciso conocer si viajas hasta el Algarve.

Lo primero que te sorprenderá es su extensión, ya que sus bancos de arena que entremezclan aguas dulces y saladas se extienden a lo largo de 60 kilómetros por el litoral atlántico de esta región portuguesa.

De hecho, hay distintas localidades que se benefician del turismo que atraen dichas marismas cerca de la desembocadura del río Guadiana.

Entre ellas están Cacela Velha, Tavira, Sapal de Castro Marin, Vila Real de San Antonio, Santa Luzia y Cabana.

Las aguas añiles del Atlántico bañan estas playas

Laberinto de canales

Como podrás comprobar durante tu visita, el lugar acoge a un auténtico laberinto de canales y lomos de arena blanca donde habitan flamencos, guacamayos, camaleones, martín-pescador…

Ellos y otras especies disfrutan de este paraíso cargado de colores verdes, añiles, blancos..

Porque el Parque Natural de la Ría Formosa es como un elogio a la primavera y también de la belleza.

Pesquero amarrado en el puerto de Tavira

Desde Tavira

Nosotros lo visitamos en barco partiendo desde Tavira, pero también nos acercamos en coche hasta Cacela Velha y de ambos paisajes sacamos experiencias distintas.

Los ferrys, por llamarles de alguna manera, que salen del pueblo de Tavira no solo transportan turistas y curiosos hasta el «parque», sino a los propios habitantes que utilizan este medio como un autobús.

Cuesta 5 euros ida y vuelta, y es la mejor forma de acceder a la playa cuando el calor aprieta.

Los barcos salen cada 20 minutos aproximadamente y van «a dos por hora».

Es decir, despacio, despacio… Así que puedes disfrutar de la brisa y la visión de la fauna (1.500 especies) y la flora hasta llegar al destino.

El pantalán de Tavira donde se toma el ferry-bus
POR SI NO QUIERES LEER TODO EL POST…
El Parque Natural de la Ría Formosa se extiende a lo largo del litoral Atlántico del Algarve durante 60 km. Eso hace que distintos pueblos y ciudades se beneficien de esta atracción turística indispensable. Si buscas un lugar donde es posible estar solo o casi solo en inmensas playas de arena fina junto al océano este es tu sitio.

Oásis

A lo largo del banco de arena que separa la Ría Formosa del mar, encontrarás playas hermosas, casi desiertas.

Y es que este oasis de fauna y flora protegidas es también un lugar privilegiado para una gran variedad de moluscos.

Por eso una de las actividades económicas más importantes de la región es la pesca del pulpo, los mejillones y las ostras.

Las playas de arena fina esperan a los bañistas
Curioso pez a la entrada de la Ilha

La Ilha

La Ilha de Tavira es uno de los parajes que pertenece al Parque Natural da Ría Formosa.

En ella encontrarás playas como Praia da Terra Estreita y Praia da Ilha de Tavira que no tienen nada que envidiar a las del Caribe aunque, eso sí, con el agua fría del Atlántico.

Ambas playas son espectaculares con arena fina y unas aguas transparentes.

Loa ferrys pasan por estos canales cada 20 minutos

La gran mayoría de los visitantes suelen quedarse justo donde les deja el ferry, pero si te gustan los lugares más solitarios, solo tienes que caminar un poco y es mas que probable que te encuentres a solas.

De hecho, si sigues caminando por la playa, una vez que se terminan las pasarelas y los pequeños chiringuitos, podrías llegar hasta el cementerio de anclas, cinco kilómetros mas adelante.

Y en el recorrido intermedio, en complicidad con el aislamiento, incluso hay quien practica el nudismo.

Sus playas son top

Salinas

Durante el trayecto del barco podrás divisar, a la izquierda en sentido hacia Ilha de Tavira, sus famosas salinas.

También puedes recorrerlas en coche o moto siguiendo las indicaciones hacia Forte do Rato (una antigua fortaleza).

Si puedes elegir, visítalas al atardecer… la cosa se ve de otro color, nunca mejor dicho.

Salinas desde el ferry

Otras formas de llegar

Aparte del ferry desde Tavira puedes llegar, también en barco, desde Cabanas (alquilando un bote particular) o en barco comunitario desde Quatro Aguas.

Esta opción es algo mas barata ya que cuesta 2 € por trayecto.

En moto a las salinas

También puedes llegar en trencito o caminando desde Pedras d’El Rei y llegar hasta la Praia do Barril, donde está el cementerio de anclas.

Comer

Y no, no nos olvidamos de comer.

En la misma Ilha de Tavira hay distintos restaurantes donde se puede yantar por un precio razonable y chiringuitos para tapear o tomar un café o una copa al atardecer.

Nosotros volvimos a Tavira y allí, la mejor opción es el restaurante A Ver Tavira, de Luis Brito, que cuenta con una estrella Michelin.

Juanma, autor del repor, en una imagen del Parque Natural
Luis Brito y su equipo en A Ver Tavira

Pero si tu presupuesto no te lo permite o quieres probar buena carne, te recomendamos O Castelo.

Este lugar es casi solo terraza, ya que en el interior cuenta con pocas mesas. De manera que hay que ir pronto o intentar reservar.

Terraza de la Casa do Polvo

Por otro lado, si lo que te apetece es comer pulpo, nada mejor que ir hasta Santa Luzía a probar el famoso cefalópodo en la Casa do Polvo.

Aparte del pulpo otras de las especialidades gastronómicas de la zona son el «arroz de lingueirão» (arroz con navajas), las ostras y los mejillones en distintas versiones.

¿Te lo vas a perder?

Navegando hacia la isla de Tavira
El Parque visto desde Cacela Velha
Otra imagen desde el castillo de Cacela Velha

Coordenadas

https://maps.app.goo.gl/9rDC3g3Hdo5UrL5J9


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