Silk: una «ruta de la seda» gastronómica para pasarlo bien

Lo mejor y más cercano a la realidad que se puede decir del restaurante Silk, en La Moraleja, Madrid, es que es un restaurante total.

Y cuando decimos total, nos referimos a que uno puede recalar allí una tarde y retirarse a su casa de madrugada disfrutando de sus distintos espacios gastronómicos y su maravillosa terraza.

Si Alcobendas, la localidad -casi barrio- cercana a la zona norte de Madrid, tuviese mar, no queremos ni imaginar lo que sería este negocio cenando a 10 metros de altura y tomando copas al son de las olas.

Pero, a pesar de este pequeño inconveniente geográfico, lo cierto es que Silk, dirigido por el polifacético Cipri Quintás y sus socios, es un refugio de la maraña de calor y polución en la que a veces se convierte la capital de España.

Un oásis que te permite, como hemos señalado, cenar y tomar una copa sin moverte del sitio y lo mejor, en un lugar de un estilismo tan acertado como agradable para los clientes.

Comedor interior de Silk
Otra imagen del salón

Fusión de espacios

En Silk, como su propio nombre indica, todo transcurre como la seda y esa es una de las bases de su éxito.

En otro tiempo, con otro estilismo y otra oferta gastronómica el entonces Silk and Soya, tenía, gastronómicamente hablando. dos espacios bien diferenciados: uno dedicado a la cocina española y otro a la tailandesa.

Hoy no existe tal diferencia y a los espacios totalmente renovados (uno interior y la terraza) hay que sumar una sala para reuniones de trabajo, una cabina aislante, aparte de la disco en invierno y la terraza de copas en verano.

La carta, sin embargo, sí se ha decantado para el lado de la cocina oriental y en ella apenas quedan rastros, como la tortilla de patata trufada, de otro tipo de elaboraciones patrias.

La terraza de Silk es una maravilla con vistas

Interpretación oriental

Lo que si se observa en cocina es la utilización de producto autóctono con un toque oriental, ese toque que hace de las salsas y fondos el umami deseado por el paladar.

La oferta gastronómica la componen una pequeña selección de sushis, y luego entrantes, pescados y carnes, más los postres y unas estimables cartas de cócteles y vinos.

La zona pub de Silk desde las alturas

Para «tantear el terreno» nosotros tomamos uno de los sushis. Concretamente el nigiri de salmón flameado al Bourbon de Kentucky.

Este nigiri de salmón salvaje ha sido macerado durante días en Bourbon y está ligeramente curado. Se finaliza (carameliza) en mesa con el empleo de un soplete (14 €).

Nigiri de salmón flameado al Bourbon de Kentucky.

Aparte de este sushi, para compartir también tienes otras opciones como el de atún y rolls picantes como el spicy tuna.

Todos ellos están correctos y «niquelaos» como marca la experiencia de Silk en este terreno.

Entradas variadas

La carta de entrantes es de lo más variado porque tienes desde un pulpo braseado (21€) a la ensaladilla Silk (14€), pasando por las míticas brochetas orientales Kay Satay (12,50€).

Baobun Madrid/Pekín

También puedes elegir la tortilla trufada (14€) o una ensalada de tomate y ventresca.

A nosotros nos gustan mucho los baos, así que probamos el Baobun Madrid/Pekín.

Como seguramente sabes, los baos son bollos hechos a partir de arroz chino, y, en este caso, rellenos de chipirones en tempura tradicional.

Si a eso se le añade la hoja de roble, el alioli de ajos caramelizados y verde crujiente de cebolleta china, el acierto es seguro, como ocurre en este caso (12€).

Y es que esta combinación no falla nunca y seduce a un paladar que se entrega sin remisión a su mezcla de sabores.

Si lo prefieres, también existe esta misma modalidad pero relleno de costillar de cerdo a baja temperatura.

Pla Pik Pik Thai

Pad Thai

Una mirada más extensa a los entrantes nos produjo «mariposas en el estómago» al leer uno de los platos.

Porque, enamorados como estamos de Tailandia y la cocina tailandesa, tenemos la mala costumbre de echar un pulso gastronómico a cualquier restaurante tailandés al que vayamos.

¿Y cómo echamos este pulso? Pues probando el Pad Thai (18€).

Pad Thai

Estos tallarines incorporan salsa de pescado y tamarindo, verduras, brotes de soja, cacahuetes y cilantro.

Luego, dependiendo del gusto de cada cuál, se añade pollo a la brasa o langostinos, aunque la segunda opción es la auténtica tailandesa.

Desafío

Es una prueba dura; muy dura, que otros restaurantes afamados de estilo tailandés en Madrid no han superado, y más teniendo en cuenta nuestra referencia mental de Bangkok y Chiang Mai.

Pero hemos de reconocer que el plato del Silk, sin llegar a la excelencia de aquéllos tailandeses (porque es imposible), superaron el examen con una nota altísima.

Así que si te apetece probar un buen Pad Thai en Madrid ya sabes donde lo puedes degustar con garantías.

A punto estuvimos de probar otro de nuestros platos «fetiche» que también aparece en la carta de Silk.

Se trata de la sopa Tom Yam: ese caldo (caliente) de langostino, setas y verduras, salsa de pescado, tamarindo, lima kaffir y chiles molidos.

En Tailandia picaba tanto como enganchaba a las papilas gustativas…aquí no lo sabemos porque no lo pedimos.

Pescados y carnes

La carta se completa con pescados y carnes, como ya adelantamos, entre los que se encuentran platos tan sugerentes como el tartar de salmón en bruma, con mango, aguacate, flores de cultivo y perlas de curry (25€).

También tiene pintaza el toro de atún rojo sellado en fuego de sarmientos, con verduras chinas al carbón y emulsión de salmorejo cordobés (28,00€).

Nosotros nos decantamos por la Pla Pik Pik Thai; es decir, dorada al wok con salsa de ostras y pimienta negra presentada sobre la propia raspa crujiente del pescado (22,00€).

Tarta de la abuela

Este plato está muy rico gracias a las salsas, pero no estamos seguros de que la presentación de la dorada entera -vaciada pero con sus raspas- sea la mejor presentación para el gusto español.

En cuanto a las carnes, tienes una costilla melosa de vaca confitada a baja temperatura glaseada con salsa de ajos caramelizados en miel y unagi (28,00€).

O el Kang Kai, curry verde tailandés especiado con albahaca, verduras y contramuslo de pollo cocinado a baja temperatura con arroz, leche de coco y sésamo (20,00€).

Ramen de cocido

También existe un plato de fusión total y curiosísimo como es el Ramen de cocido madrileño.

El ramen es el plato de fideos más tradicional de Japón que aquí elaboran con caldo de cocido, morcillo, jiaozi de chorizo y morcilla y tocino ibérico al estilo Chashu (25,00€).

Además, Silk también dispone de brasas para hacer carnes y pescados a tu gusto.

Los postres son otro apartado interesantes del restaurante y entre ellos están los helados de curiosos sabores (6.50€).

Así, por ejemplo, los puedes tomar elaborados con vainilla de Madagascar de cultivo biológico, café blanco de Etiopía infusionado en frío en leche fresca o de caramelos de amapola.

Luego también tienes otros postres más historiados como una barbacoa japonesa de fruta Yakiniku Fruit and Sweet (9,50€), y flanes y tartas.

Flan de queso

No, sin mi flan

Además, proponen un sugerente Croissant roll Crujiente roll caramelizado con mantequilla acompañado de crema de vainilla, frutos del bosque y helado de café blanco 6,50€.

En nuestro caso (porque el croissant se había agotado) tomamos la Tarta de galleta y chocolate, supuestamente, como la hacía nuestra abuela (6,50€).

Este postre está rico, no podemos decir que no, ante una combinación de éxito seguro, pero no es espectacular.

Justo lo contrario de lo que ocurre con el Flan de queso que no nos extraña que llegara hace siete años a Silk y se haya quedado en carta porque está realmente bueno.

En realidad, no está bueno, sino excelente, y es un «soplo silk postre» que tal vez debería llamarse Flan Silk tradición, collection o algo parecido.

Dos Silk

Por último, solo reseñar que el nuevo Silk y su restyling tiene un hermano en Madrid capital (en la calle general Martínez Campos) que no le va a la zaga en estilismo y sigue los pasos gastronómicos de su hermano mayor.

Dos lugares que siguen manteniendo el tipo a pesar de pandemias, Filomenas y otros problemas que han penalizado a la hostelería.

Silk es un lugar al que se va a disfrutar de todo; de un concepto global, en el que no hay fisuras para las dudas.

Es difícil que no encuentres en carta algún plato que no te guste, un cóctel o una adaptación emocional a una imaginaria ruta de la seda gastronómica.

Todo en uno y sin tener que mover el coche de un lado a otro para disfrutar ¿Qué más se puede pedir para pasar una velada perfecta?

Barra a la entrada de Silk
Terraza pub

Nuestro menú

  • Nigiri de Salmón Flameado al Bourbon de Kentucky
  • Baobun Madrid/Pekín (con chipirones)
  • Pad Thai Kai (sin langostinos)
  • Pla Pik Pik Thai (dorada al wok)
  • Tarta de galleta y chocolate
  • Flan de queso
  • Vino Hacienda Calvia Crianza (D.O. La Rioja)

Silk. Av. Olímpica, La Moraleja. Madrid. Salida 14 desde E-5/A-1. Telf. 91 662 03 15. info@gruposilk.com




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