Sanabria: el lago con memoria de glaciar

El Lago de Sanabria, en la provincia de Zamora, podría ser apellidado: el lavadero para ‘almas inquietas’.

Y es que, en España hay muchas lagunas, lagunillas, reservas naturales hidrográficas…que seguro muchos conoceis al dedillo.

Este es el caso de la Laguna Negra, las Lagunas de Neila, las Tablas de Daimiel, Doñana…Pero, de todas ellas, la de origen glaciar más grande y fastuosa, es la que compone el conjunto del lago de Sanabria, en Zamora.

De hecho, este lago que mide 1,5 kilómetros de ancho por 3 km de largo y tiene forma de ameba, es el lago natural de origen glaciar más grande de Europa.

Cuaternario

Parece que fue en el período Cuaternario cuando esta zona del norte de Zamora era tan inhóspita como glacial.

Tanto es así, que había nieves perpetuas por encima de los 1.600 metros.

De ahí surgió un glaciar que esparció sus lenguas por los valles de las montañas que el mismo iba modelando con la erosión.

Así que, cuando acabó la glaciación (hace unos 10.000 años), estos restos helados formaron circos glaciares, rocas aborregadas, morrenas y estrías que se esparcieron por toda la sierra como grupúsculos de nieve que luego se hizo agua.

¿El resultado? El Lago de Sanabria y todas las lagunas que lo circundan (la de los peces, la de las yeguas…).

Parque natural

Declarado Parque Natural en 1978, es un lugar maravilloso que nadie debería perderse.

Y es que, si buscas lugares místicos donde la naturaleza tiene instalado su laboratorio de emociones, el lago de Sanabria es uno de ellos.

Otro de estos lugares míticos, donde se reparten sensaciones como en una partida de cartas es la Peña de Francia, cerca de la Alberca, en Salamanca.

¿Qué tienen en común? La paz y tranquilidad que transmiten. Puedes sentarte horas y horas a mirar y escuchar lo que te susurra la naturaleza.

Las feromonas de la naturaleza, que decimos nosotros, y que te dejan el alma más limpio que una patena.

Río y lagunas

Además del Lago de Sanabria, que es una maravilla en sí mismo, la orografía especial de la zona ha dejado al río Tera y sus afluentes en un altillo.

Eso hace que sobre el lago (ahora son la entrada y salida de agua) y después, a diferentes altitudes, haya proliferado un conjunto de lagunas.

Remansos de agua que son tan bellos como los nombres con los que les han bautizado.

Las playas del Lago, como la de Viquiella son extraordinarias

Este es el caso de la laguna de los peces y la de las yeguas, que permanecen con nieve durante la mayor parte del invierno.

Laberinto de pasiones

Como será de conmovedor el lugar, que hasta el propio Miguel de Unamuno, escritor de la Generación del 98, famoso, entre otras cosas, por tener muy malas pulgas, escribió una de su obras más destacadas: San Manuel Bueno, Mártir.

Para hacerlo se sirvió de una leyenda que sobre el lago circulaba por los pueblos de Valverde  de Lucerna y San Martín de Castañeda donde, por cierto, hay que subir para apostarse sobre alguno de sus miradores y disfrutar de una vista panorámica del Lago.

Además, Sanabria cuenta con playas de arena fina como la de Custa Llago y Viquella y otras, como los Arenales de Vigo, los Enanos o el Pato y el Folgoso, que combinan arena, piedras, hierba y bosque.

Puebla de Sanabria

Paseo en barco

También puedes darte un paseo en el Helios Cousteau, un barco ecológico dotado con cámara subacuática para ver el fondo del lago.

El helios Cousteau

Asimismo, te aconsejamos que eches un vistazo a la Casa del Parque, junto a la entrada del mismo, donde se puedes conocer los secretos del entorno y hacerte con la información necesaria para disfrutar a tope. 

En serio, no os lo perdáis. Nosotros ya estamos deseando volver.

Mas pistas

Lo que las guías no dicen

Dependiendo de la época del año que vayas, en el lago te puedes bañar (si te atreves) ya que el agua está más que cristalina.

El agua del Lago de Sanabria es cristalina

La playa de Viquiella, cerca de Ribadelago, es la más impresionante y cuenta con un chiringuito integrado en la naturaleza -de madera- para poder comer.

Chiringuito integrado en la naturaleza en playa Viquiella

Además, en una de las orillas se encuentra el Balneario de Bouzas (siglo XIX) con sus aguas sulfurosas.

Lo que no te puedes perder

La vista panorámica desde San Martín de Castañeda y la laguna de los peces.

La playa de Viquiella y un viaje en el catamarán eólico/solar que navega por el lago.

El Lago desde el mirador de San Martín de Castañeda

Se llama Helios Cousteau, en memoria del famoso oceanógrafo, y cuenta con una cámara de vídeo subacuática para ver el fondo del lago a la vez que navega. Si vas con niños, esto les fascinará.

Comer y dormir

El pueblo más grande de la zona es Puebla de Sanabria que cuenta con un Parador y puede ser el lugar idóneo para pernoctar.

Puebla de Sanabria con el Parador

Para comer, dos recomendaciones. Una es el restaurante el Empalme (en Rio negro del Puente) en la carretera que va a Benavente.

Es una casona de carretera y la dueña no es miss simpatía precisamente, pero bordan todos los platos con setas.

Restaurante El Empalme

Otra recomendación indispensable es el restaurante (y mesón) el Ermitaño, en Benavente, una pasada de lugar, de amabilidad y de buen hacer culinario.

Pedro Mario y Óscar, dos hermanos con estrella

Pedro Mario y su hermano Oscar recuperaron la estrella Michelin hace un par de años con toda justicia porque la calidad de sus elaboraciones es sublime.

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