El turismo gastronómico se convierte en tendencia en Ibiza

La isla de Ibiza está cambiando su paradigma turístico. Y por más que algunas/os nostálgicas/os sigan añorando al “turista inglés” intemporal, está claro que la pandemia lo ha cambiado todo.

Así que, limitado o suprimido el ocio nocturno a partir de la una de la madrugada, los visitantes centran sus aficiones en disfrutar de las calas -de día- y, sobre todo, de la gastronomía local.

Viva la gastronomía

De hecho, si hay algo “menos malo” de la llegada -y mantenimiento- de la covid, es que está permitiendo que la mirada de muchos turistas se gire hacia la gastronomía y la restauración.

Restaurantes y gastronomía, muchas veces pegada al producto local, de cercanía o kilómetro cero, que lo mismo da, que no hace sino mostrar una realidad que antes escondían las discotecas.

Esta realidad muestra, como veréis en los reportajes y guía gastronómica que vamos a publicar sin prisa, pero sin pausa, en los próximos días, que Ibiza es, gastronómicamente hablando, muy interesante.

Precios

Tanto, que muchos chefs estrellas o ex-estrella Michelin asesoran o patronean distintos restaurantes en las islas Pitiusas (Ibiza y Formentera) seguramente buscando que los altos precios de la isla equilibren la cuenta de resultados del resto de sus negocios.

Este asunto, el de los precios y la necesidad de moderarlos, tal vez sea una de las cuestiones a revisar para ajustarlos a una realidad de calidad-precio que atraiga a las aficionadas y aficionados al buen comer.

Beach club

Así que no sólo se ha desbordado “el saludo al sol” desde los beach club, que se han multiplicado por cada cala ibicenca, sino que los restaurantes están tomando el mando del reclamo turístico.

Un reclamo que, si las vacunas no lo remedian, o incluso aunque lo remedien, tiene que atraer al turista español: ese que celebra todo alrededor de una mesa y al que le gusta comer bien porque entiende este acto como un instante de absoluta felicidad.

Producto autóctono

En este periplo gastronómico que comienza hoy os mostraremos la cocina local de Es Rebost de Can Prats y del incombustible Ca N’ Alfredo y la innovación técnica y evolucionada de Unic y Es Ventall.

También os propondremos restaurantes a pie de playa como Sa Caleta o El Barco y lugares para picar algo como Royalty, en Santa Eulalia , o el factótum de Formentera, Es Caló.

Todos estos restaurantes no solo representan lo mejor de la cocina ibicenca, sino que tienen una característica común: y es que de una u otra forma solo trabajan con producto de la tierra.

Esta es su principal diferencia con respecto a otros locales y justamente lo que íbamos buscando en este viaje.

Por eso y porque, cada uno a su manera, hacen las cosas muy bien, son altamente recomendables si queréis saber los que es bueno.

Mas cosas

Una vez que acabemos nuestro periplo gastronómico en el que aparecerán muchas veces palabras como greixonera, flaó, bullit de peix, ensalada de costres y sofrito payés, os llevaremos a visitar el Dalt Vila o muralla de Ibiza capital y os contaremos la historia de los dólmenes y las puertas.

Eso que se ha dado en llamar el Stonhenge ibicenco obra del artista australiano Andrew Rogers, bajo el mecenazgo de Guy Laliberté, el creador del Cirque du Soleil.

El Dalt Vila desde el puerto de Ibiza

También haremos un ranking con las mejores calas, sus accesos, si tienen parking, sus vistas….para que si vais tengáis una guía de verdad (nosotros visitamos alguna recomendada que no vale la pena).

Finalmente, también os llevaremos a la Pitiusa pequeña; es decir, a Formentera, a visitar las que seguramente son las mejores playas de España.

Foto panorámica de la playa de Illetes, en Formentera

Vamos a por ello….y que disfrutéis.



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