El parrizal de Beceite, “una belleza” entre pasarelas

El Parrizal (o Parrisal) de Beceite es un enclave natural espectacular de la Comarca del Matarraña, en el sureste de Teruel.

Acondicionado con pasarelas de madera (instaladas por la misma empresa que aseguró el Caminito del Rey, en Málaga), guarda ciertas similitudes con la ruta andaluza. Por ejemplo, también son de madera, y discurren junto al río y a los cañones de piedra kárstica.

Las diferencias fundamentales son que el recorrido de Teruel es más corto y las pasarelas están a ras del río y no a 100 metros sobre el cauce, como ocurre en el Caminito del Rey.

La rapaces anidan sobre las rocas de los acantilados

Sin embargo, el Parrizal de Beceite, también tiene sus puntos de leve dificultad. Uno de ellos, se produce cinco minutos antes de terminar la ruta (lo indica un cartel).

A partir de ahí, el camino discurre entre pedruscos de gran tamaño, algunos muy resbaladizos, como consecuencia de la humedad ambiental, por lo que esta parte de recorrido no se recomienda a personas con movilidad reducida, independientemente de la edad.

Tramo final del recorrido del Parrizal de Beceite

A mitad de recorrido también hay un puente, que se balancea, y por el que solo pueden transitar (por el peso), supuestamente, dos personas a la vez.

Por lo demás, es una ruta sencilla (de unos 4 km.) y lineal. Lo que quiere decir que se sale y se llega al mismo punto en línea recta (el parking nº3).

Cómo llegar

El recorrido parte de la plaza de la Ermita de Santa Ana, en Beceite, donde unos carteles ya nos va indicando el camino al Parrizal.

Síguelos con cuidado porque es fácil equivocarse. Este camino deja el centro del casco urbano de Beceite a la izquierda; es decir, lo bordea.

Una vez se sale del pueblo, nos dirigiremos hacia el paraje natural por un camino asfaltado, estrecho y sin arcén (en el que hay tramos en el que no pasan dos coches a la vez).

Parking nº3 de donde parte la ruta

Aproximadamente, a mitad de camino, a unos 3 Km. de Beceite, nos econtraremos con el Punto de Control, donde indicaremos al personal en qué parking hemos decidido dejar el vehículo.

Si es en el parking nº 2, que está allí mismo, habrá que abonar (en efectivo)
2€/moto, 5€/coche, 5€/autocaravana y 20€/ por minibús con un máximo de 20 plazas.

Desde este lugar aún quedarán otros 40 minutos de caminata hasta la entrada al Parrizal.

Entrada al Parrizal

Por eso aconsejamos que sigas hasta el parking nº3. Cuesta el doble, pero te quitas un buen tramo de camino.

En este caso, los precios son de 4€/moto, 10€/coche, 10€/autocaravanas y de 30€ para cada minibús de máx. 20 plazas.

Eso sí, si te alojas en alguno de los hoteles o casas rurales del pueblo, tienes un descuento muy importante. Lo puedes consultar aquí.

Llegando a las pinturas rupestres

Prohibiciones

Aparte de estar prohibido fumar y traer perros u otros animales de compañía, también está prohibido acampar, bañarse en el río o baldearlo (atravesarlo) aunque sea con sandalias de agua.

Gracias a eso el río y el paraje está tan limpio como una “patena” y las nutrias, sí, nutrias, campan a sus anchas en las fresquitas aguas del Matarraña.

La Ruta

Salida

El guía de la ruta, Bruno, hace dos paseos guiados a las 10 h. y a las 11,30h. Ambos son gratuitos y comprenden los 800 primeros metros del trayecto.

En el centro, en tono rojizo ocre (debajo de la mancha negra) las pinturas rupestres

Estos primeros 800 metros parten del parking nº3 y casi a la entrada a las pasarelas verás ( o no, depende de tu agudeza visual) las pinturas rupestres de la Fenellassa y una ruta botánica.

Comienzo del recorrido por las pasarelas

Inicio de las pasarelas

A partir de aquí comienza el recorrido sobre las pasarelas de madera. Si luce el sol, verás el agua verdosa, turquesa, amarilla…reflejando los colores de la naturaleza exhuberante del lugar.

Después, y durante unos 3 kilómetos ( entre hora y media y dos horas andando), irás bordenado el río Matarraña.

El paisaje durante la ruta es alucinante

El camino se hace por las pasarelas y campo a través, entre majestuosos y gigantes pinos negros, acantilados kársticos y macizos de piedra.

El sendero por el campo se combina con las pasarelas de madera

Mitad de camino

A mitad de camino, mas o menos, tendrás que atravesar una pequeña cueva horadada en la roca y el citado mini-puente colgante que se balancea y solo soporta el peso de dos personas a la vez (o eso dice el cartel), aunque se supone que soporta alguna mas.

Este puente colgante solo admite el peso de dos personas

Entre roca, pino, agua…el paseo “te invita” a parar de vez en cuando para divisar los árboles milenarios que crecen sobre las rocas, las águilas, los buitres…y, si tienes suerte, incluso las nutrias.

La pasarelas van bordeando el río

Fin de trayecto

Antes de llegar al final del trayecto, un cartel te indica que te quedan cinco minutos para llegar al final del desfiladero que se denomina Els Estrets del Parrisal.

Eso significa que durante un rato vas a tener que saltar entre grandes piedras (como si se hubiera producido un desprendimiento).

Estas moles están resbaladizas por culpa de la humedad reinante. Por eso, una de las recomedaciones, además de bastones de ruta, es hacer el recorrido con botas de montaña que protejan los tobillos (no zapatillas de deporte, por favor).

Antes de llegar a la garganta del estrecho, hay un cúmulo de rocas

60 metros de altura

Els Estrests del Parrisal (recordad que esta comarca limítrofe con Castellón y Tarragona se habla catalán y muchos de los nombres están en catalán), es un cañón de roca caliza.


Els Estrets del Parrisal. Final de trayecto

El cañón mide 60 m de altura, 1,5 m de anchura y 200 m. de longitud.

Este tramo de la garganta solo está seca (y por lo tanto puede atravesarse) en verano.

Si vas antes del verano, como nosotros ahora, encontrarás agua y no podrás atravesar los 200 metros finales, aunque algún incauto se quita las botas y lo atraviesa descalzo.

Mirador a mitad del recorrido

Una vez visto, se vuelve por la misma ruta que accediste. Si estás en buena forma física, esta vuelta la puedes hacer en una hora. Nosotros la hicimos en 45 minutos, pero hay que meterle caña.

Tiempo total

El tiempo total de nuestra ruta, contando el paseo con el guía (que va parando durante varios tramos de los 800 primeros metros pare explicar las excelencias del lugar) fue de unas 3 horas, ida y vuelta.

Llegamos al pueblo de Beceite a las 9,30 y nos costó media hora en coche recorrer los 6 km. que hay hasta la entrada del parking nº 3.

Partimos del parking a las 10 h. y llegamos, de nuevo, a nuestro punto de salida a las 13 h., después de recorrer unos 8 km. (ida y vuelta).

Pequeños saltos de agua, de la Font de la Rabosa, rio Matarraña, dentro del pueblo de Beceite

Parrizal de Beceite. Oficina de Turismo. C/ David Millán, s/n. Beceite. Tel. 978 850 225

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