Bruselas: viaje a la capital de las capitales europeas

Bruselas no es solo la capital de Bélgica, sino también de Europa, ya que allí están las principales instituciones del Viejo Continente.

De costumbres y clima parecido al de sus vecinos de los Paises Bajos, en Bélgica la identidad nacional está muy diluida.

No sabemos si está confusión parte del tiempo de los antiguos Tercios de Flandes, pero no cabe duda de que, incluso idiomáticamente (hay tres idiomas oficiales), existen grandes diferencias entre los belgas.

Los grupos más enfrentados son los que viven en Flandes (donde hablan neerlandés) frente a los de Valonia, incluída Bruselas, donde se habla francés.

Una confusión y un lío que les hace plantearse a muchos de sus habitantes (unos 12 millones en toda Bélgica) cuál es su verdadera identidad.

Qué ver

Grand Place

Pero, de lo que no hay duda es de que una sus mayores joyas y alrededor de la cuál gira la vida de los bruselenses, es la Grand Place.

La primera vez que la veas te dejará boquiabierta/o. Y si la has visto de día, no dejes de volver por la noche porque te sorprenderá de nuevo.

Y es que esta plaza (Grote Markt en flamenco), que data del siglo XVII, no sólo es el corazón de la ciudad, sino una de las más bellas de Europa.

Sin embargo, salvo el Ayuntamiento, la mayoría de los edificios están reconstruídos después de que en 1695 los franceses los destruyeran a cañonazos.

Lo que hay que ver

  • 1.- El Ayuntamiento, en francés Hotel de Ville, es la joya de la corona. Fue construído en 1459, y tiene una torre de 96 metros de altura. Las visitas siempre son guiadas y con horario reducido.
  • 2.- La Casa del Rey (Maison du Roi) se construyó en el año 1536 y acoge el Museo de la Ciudad (Musée de la Ville). Lo más curioso es que guarda los pequeños trajes que forman parte del guardarropa del Manneken Pis.
  • 3.-Las seis casas de los duques de Brabant. (Maisons des Ducs de Brabant) de estilo neoclásico.
  • 4.-La casa de Victor Hugo. (Le Pigeon). En esta casa vivió exiliado el novelista francés en 1852.
  • 5.-Le Renard, Le Cornet y Le Roy d´Espagne: Tres locales que están en el mismo edificio y son casas de oficios (gremiales). Le Roy d´Espagne es el bar más famoso y se llama así en honor de Carlos II de España, soberano de Bélgica en el siglo XVII.

Como curiosidad, deciros que junto al Ayuntamiento hay una estatua del héroe bruselense Everad´t Serclaes, ejecutado en el Siglo XIV mientras defendía Bruselas. Dicen que tocar su desgastado brazo da buena suerte.

Manneken pis

La famosa estatua del niño haciendo pis, o manneken pis, es tan pequeña que muchos turistas se la saltan sin saberlo.

En realidad, la figura que hay es una copia la original que fue robada y no se recuperó hasta 1619, por eso la expuesta es “falsa”.

Esta en un esquinazo, cerca de la Gran Place, y es uno de los símbolos más queridos de Bruselas.

Sobre la creación de la estatuta de este niño de 50 cm. de altura, meando en una pila (meapilas, diríamos aquí), existen muchas leyendas .

La estatua del Manneken Pis fue robada en el siglo XVII, por eso la que se exhibe es una réplica del original

Gastronomoyviajero

Leyendas

La primera dice que el niño evitó el incendio de Bruselas, ya que con su pis apagó una vela en una de las casas de la ciudad que se estaba prendiendo.

Otra dice que el hijo de un noble abandonó una procesión y se fue a “hacer pipí” a una pared, que, para su desgracia, pertenecía a la casa de un bruja que le lanzó un maleficio y convirtió en estatua.

Finalmente, cuentan que durante la batalla de Ransbeke, salvó al hijo de Godofredo de Lorena, colgando su cuna en las ramas de un árbol. Y que después se puso a hacer pis, como si nada.

Atomium

Diseñado como símbolo y pabellón principal de la Exposición Universal de Bruselas de 1958, este átomo de 102 metros de altura se ha convertido una de las imágenes de la capital belga.

Impactante desde el exterior, por dentro es decepcionante. Lo único curioso es que en la esfera superior hay un restaurante, así que no te hagas muchas ilusiones.

Palacios

La ristra de palacios que hay en Bruselas es generosa, pero nosotros hemos seleccionado tres de ellos.

Real

El Palacio Real es la sede de la monarquía belga, pero desde 1831 su residencia oficial está en otro lugar; en el Palacio de Laeken, a las afueras de Bruselas.

Actualmente, el Palacio Real acoge algunos ministerios, salas de reuniones oficiales y habitaciones para los Jefes de Estado invitados.

Justicia

En el momento de su construcción (1883), el Palacio de Justicia era el edificio más grande del mundo y sigue siendo espectacular.

Debido a su tamaño, 26.000 metros cuadrados de superficie y 104 metros de altura, y su situación, en la zona alta de Bruselas, el edificio es visible desde casi toda la ciudad.

Por eso, desde la Plaza Poelaert, situada junto al Palacio de Justicia, se obtienen las mejores vistas panorámicas de Bruselas

Cincuentenario

El trecer palacio en discordia es del Cincuentenario.

Con un arco del triunfo parecido al de la Puerta de Brandeburgo, de Berlín, el Palacio del Cincuentenario y su parque son un atractivo turístico muchas veces desconocido.

Este palacio fue construído para celebrar los 50 años de la indepencia de Bélgica.

En la actualidad, es la sede de tres museos: el Museo de Historia Militar, el Museo del Cincuentenario y el museo de los coches, Autoworld.

Iglesias

Igual que ocurre con los palacios, de las distintas iglesias y catedrales hemos seleccionado otro triunvirato.

Notre Dame Du Sablon

Situada en la parte alta de la ciudad, Notre Dame du Sablon es una de las iglesias góticas más bellas de Bélgica. Fue construida en el siglo XV con un estilo gótico de Bravante.

Y es que fue lugar de culto y peregrinaje durante la Edad Media a causa de otra leyenda.

Un joven de Amberes tuvo una visión en la que la Virgen le pidió que llevase su imagen a Bruselas.

Tomó un barco y, una vez en Bruselas, llevó la estatua hasta la capilla de los arqueros de Notre Dame.

Notre Dame du Sablon

Basílica del Sagrado Corazón

La Basílica del Sagrado Corazón está construida en estilo Art Decó y tiene 89 metros de alto y 167 de largo, medidas que la convierten en la quinta iglesia más grande del mundo.

Eso sí, para verla tendrás que desplazarte a las afueras de Bruselas; hasta el barrio de Koekelberg.

Basilica del Sagrado Corazón

Catedral de San Miguel

La Catedral de San Miguel y Santa Gúdula es la “auténtica” catedral bruslense. Gótica, como N.D. du Sablon, se finalizó en el siglo XIII.

Está muy bien conservada, ya que a finales del siglo XX fue completamente restaurada.

Galerías San Hubert

Este centro comercial (a la antigua) es el más grande y famoso de Bruselas.

Está cerca de la Grand Place y cuenta con tres galerías: la Galería de la Reina, la Galería del Rey y la Galería de los Príncipes.

Mide unos 200 metros de largo y es famoso por su gran cúpula de cristal lo que, en un lugar como Bruselas donde llueve tanto, es de agradecer.

Minieuropa

El parque Mini Europa (en Madrid hay uno parecido), consta de casi 350 maquetas hechas a escala 1/25 de 80 ciudades de la Unión Europea.

No tiene pérdida porque está junto al Atomium, y recibe unos 400.000 visitantes cada año.

Maquetas a escala del parque Mini Europa

Museo Magritte

Si te gusta la pintura, no debes perderte el Museo Magritte que alberga la colección más grande de este autor surrealista fallecido en Bruselas en 1967.

Sin embargo, su obra más famosa, el Hijo del hombre, pertenece a una colección privada.

Parece que este cuadro es, en realidad, un autorretrato y que el hombre con bombín que está detrás de la manzana verde es Magritte.

De hecho, si observas con atención podrás ver que sus ojos se asoman a cada lado de la fruta.

En el museo se exponen 250 de sus obras extendidas a lo largo de más de 2.500 metros cuadrados repartidos en varias plantas.

El Hijo del hombre es el cuadro más famoso de R. Magritte

La fuente del pintor

Si consigues encontrar la plaza de Ninove, descubrirás una fuente muy singular y rara.

A primera vista, no dide nada salvo por su estilo abstracto, pero si te alejas verás que el chorro de agua, al caer nuevamente sobre la pila, deja entrever el perfil del pintor surrealista Magritte.

La obra pertenece al artista italiano Luca Maria Patella.

Foto: oficina de turismo de Bélgica

Tintín

Más allá del museo del cómic, dejadnos unos segundos para hablaros de Tintín, Milú y su autor Hergué.

Y es que en el Museo del Cómic de Bruselas se rinde especial homenaje a Tintín, el famoso reportero creado por Hergé en 1929.

Los cómics de este autor han sido traducidos a cerca de cuarenta idiomas y se han vendido más de 140 millones de ejemplares en todo el mundo.

Pese a todo, a nosotros nos gusta más la pequeña tienda la boutique de Tintín, muy cerca de la Grand Place, porque encontraréis los mejores recuerdos (caros) del popular periodista.

Mas pistas

Lo que las guías no dicen

En Bruselas llueve mucho. De hecho, por allí entran casi todas las borrascas del Atlántico. Por eso el paraguas y/o chubasquero, nunca estarán demás.

Si eres aficionado a las aventuras de Tintín y Milú, la boutique de Tintín, aunque cara, te encantará.

Allí encontrarás desde cómics a todo tipo de objetos, incluídos peluches, del famoso periodista/investigador creado por Hergué y su inseparable Fox terrier.

Con la tarjeta Brussels Card podrás disfrutar de descuentos en multitud de bares y restaurantes.

Además, tendrás acceso gratutito en el transporte público y entrada gratuita y sin colas a museos y atracciones en la capital belga. (29€)

Milú y varios cómics de Tintín

Lo que no te puedes perder

Obviamente, no te puedes perder la Gran Place de día -y sobre todo al atardecer o de noche- y tomarte unos buenos mejillones con patatas fritas y cerveza belga.

De las iglesias, destacaremos Notre Dame du Sablon (Sagrado Corazón queda un poco a trasmano) y el palacio de Justicia.

¿El Manneken Pis? Claro que sí, pero no albergues muchas expectativas (como ocurre con el Atomium) por mucho que sea el símbolo de Bruselas.

Hay gente a la que Tintín les pone nervioso, pero a nosotros nos encanta por eso te recomendamos visitar el museo y la tienda.

En gastronomía no te puedes perder los mejillones (con patatas fritas), la cerveza y el chocolate. Son un Caprice de Dieux.

Comer

Decir Bruselas es decir mejillones y cerveza. Al mediodía y al atardecer, en los bares de la Gran Place proliferan los bares y cafés que sirven ambos manjares.

Si te gustan los mejillones con patatas fritas (Moules) te encantará la diversidad de salsas con las que se elaboran: marinera, vino blanco, tomate o ajo son algunas de las opciones.

Calle cercana a la Grand Place con bares donde se sirven mejillones

Otros platos típicos belgas son la carne estofada (en cerveza, por supuesto) con patatas y las endivias con jamón y queso gratinadas.

Mención aparte merecen las cervezas belgas (Bélgica es el primer productor del mundo).

Muchas de ellas son de abadía, con lo que pegan de lo lindo. Este es el caso de Leffe, Chimay o Duvel.

Chocolate

El tercer elemento, ya lo habréis adivinado, es el chocolate.

Aunque se vende en todos los formatos que puedas imaginar el bombón más típico de Bruselas es el praliné (bombón relleno de chocolate).  

Las marcas más famosas de chocolate belga son Godiva, Neuhaus y Leonidas.

El complemento perfecto del chocolate son los gofres. Los hay de dos tipos: de Lieja (más pequeños y crujientes) y de Bruselas (mucho más grandes y consistentes).

Encontraréis puestos de gofres por todo Bruselas con precios que comienzan desde 1,50 €. No obstante, en el 90% de ellos sirven gofres de Lieja (los pequeños).

Restaurantes

En lo que se refiere a los restaurantes, Bruselas no es muy barata, pero si buscas, puedes encontrar restaurantes con un ticket medio asequible.

Le Tournant

Este es el caso, y es nuestra recomendación, de los restaurantes Le Tournant (23/53€) y Les Petits Oignons (36/69€).

También tienen una cuenta contenida French Kiss (29/65€), JB (39/50€), del reconocido chef Freddy Van Ruyskensvelde, y 65 degres, moderno, con una terraza coqueta (tres platos en menú 30€).

Lo mejores Moules

Pero, tranquilas/os no nos hemos olvidado de los mejores lugares para probar mejillones top.

Chez León

Aparte de los baretos que rodean la Grand Place, no cabe duda que uno de los mejores lugares es el mítico Chez Leon, donde también bordan el pescado frito.

Pero no le va a la zaga en esto del marisco y el pescado La Boussole.

Otro clásico de los mejillones donde los haya es Au Vieux Bruselles, con doce variedades distintas del molusco con precios que van desde los 26 a los 35€.

Finalmente, amigas y amigos amantes del mejillón, otros dos lugares que os pueden interesar son Le Chou de Bruselles y Les Brassins, todos ellos típicamente bruselenses.



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