San Gimignano, Nueva York en la Edad Media

San Gimignano es uno de los lugares más bonitos de la Toscana italiana. Por si mismo, no sólo merece una visita, sino pasar allí unos días.

Desde la lejanía, además, está lleno de rascacielos medievales, como si este lugar fuera el Nueva York de la Edad Media.

Situado al norte de Siena, sobre una colina, está amurallado, y es famoso por sus torres –algunas gemelas-.

Algunos de sus habitantes señalan a quien preguntan que los que habitan allí ‘están locos’ por vivir encerrados entre murallas.

Nosotros no sabemos si será verdad, pero los que estaréis locos seréis vosotros, si no vais a ver este pueblo tan espectacular. 

Vista de San Gimignano desde Sovestro. La torre Grossa es la más alta

Breve historia

San Gimignano es como un museo al aire libre. Pequeño y coqueto. Es resumir Florencia y Siena de un golpe.

Irresistiblemente bello, como ocurre en otros pueblos amurallados toscanos, aquí el poderío de las familias adineradas no se medían por el mejor chalet, coche o barco, como ocurre ahora, sino por quien hacía la torre más alta.

Fundado como un pequeño pueblo en el siglo III a. C. por los etruscos, su historia más esplendorosa comienza en el siglo X, cuando adopta el nombre del obispo San Geminiano, que la había defendido de los hunos de Atila.

Torres gemelas de San Gimignano

Edad Media

En la Edad Media y el Renacimiento, era un punto de encuentro para los peregrinos católicos en su camino al Vaticano.

De hecho, era la encrucijada de la llamada Vía Francígena de la que, por cierto, hay numerosas muestras salpicando toda la campiña y que sería, en versión española, como el Camino de Santiago.

Qué ver

El pueblo aún conserva 15 de las 72 torres primigenias, a las que se accede por la puerta de San Giovanni.

Todo es bonito, así que no os podemos explicar que fue lo que más nos gustó.

Entre estas torres se encuentran las de las iglesias de la Colegiata y San Agustín, el Palacio Municipal o la Torre Grossa, que se alza hasta los 54 metros de alto y a la que se puede acceder.

¿Qué si debéis subir? Por supuesto. No solo se ve la excelsa campiña toscana, sino de las dos plazas principales: la Piazza della Cisterna y la Piazza Duomo.

Piazza del Duomo

En la plaza del Duomo está la Colegiata, iglesia románica del siglo XII, y el Palacio del Popolo, antiguo ayuntamiento de 1288.

Allí está el Museo Cívico, desde donde puedes subir a lo alto de la Torre Grossa, única abierta al público, y que es la más alta

Plaza del Duomo vista desde la Torre Grossa

Piazza della Cisterna

Esta plaza se encuentra a continuación de la del Duomo y, como su propio nombre indica, tiene un poco o cisterna en el centro.

Es el lugar de reunión de los habitantes del pueblo y también de los turistas; vamos, que es el centro neurálgico, por asi decirlo.

Piazza della Cisterna, a la izquierda la torre Grossa destaca sobre las otras dos

Otras plazas

El pueblo tiene dos plazas mas: Piazza Pecori, y Piazza delle Erbe mientras que las calles principales son Via San Matteo y Via San Giovanni.

Ambas cruzan la ciudad de norte a sur y están salpicadas por numerosas tiendas.

Comercios donde, aparte de camisetas y otros recuerdos como las ánforas de cerámica toscana, venden todo tipo de salumi (embutidos).

Pero también tienen queso Pecorino, por supuesto, y pasta, claro, de colores y los famosos Pici (un espaguetti toscano de calibre más grueso).

En la actualidad, la villa es eminentemente turística, y en verano está invadido de turistas (como es lógico).

Por eso, si vas en coche, es preciso aparcar en las afueras del pueblo, pues el casco antiguo es solo peatonal. 

Los mejores helados

Pero San Gimignano también es famoso por tener al heladero y la mejor heladería del mundo.

Aún no sabemos si se llama gelatería de la piazza o gelatería Dondoli, porque el maestro heladero Sergio Dondoli, aparte de ser un mago con sus elaboraciones, es un genio del marketing.

Habla, posa para las fotos, ríe…de carácter abierto, subraya que el no es de San Gimignano (seguimos sin saber su orígen).

También nos comenta que vende unos 400 kilos de helados al día (no sabemos si la cifra es cierta) porque, entre risas, nos dice que no quiere dar datos a los inspectores de hacienda).

Dondoli, delante de su gelateria

Ya en serio, Dondoli, ha sido campeón del mundo en distintas ocasiones y ha ocupado el segundo puesto en otras tantas.

Sus elaboraciones artesanas, empleando productos locales, son seguidas por afamados chefs estrellas Michelin de Francia e Italia.

Uno de sus sorbetes más afamados es el de azafrán y también el Champelmo®  a base de vino pomelo rosa y spumante.

Otras estrellas heladas son la Crema di Santa Fina® (crema allo zafferano e pinoli) y el Dolceamaro® (crema alle erbe aromatiche).

Nosotros probamos al menos siete de ellos, pero los que más nos impactaron fueron el de moras y lavanda, gorgonzola y nueces y el Sabayón de Vinsanto, un vino licoroso no muy dulce y con cierto sabor agrio que Sergio Dondoli domina como nadie.

De hecho, su gelatería cuenta entre 80 y 100 modalidades de helados distintos (muchos de ellos con marca registrada) y 40 variedades estacionales.

Cierra del 15 de noviembre al 15 febrero para seguir investigando sabores  y texturas.

Más pistas

Lo que las guías no dicen

Cuando llegues a San Gimignano, busca el parking 2, es el más cercano a la puerta de San Giovanni y, si no hay sitio, puedes llegar hasta el 3 o 4. El número 1 es el que está más lejos.

Lo que no te puedes perder

Sube a la torre Grossa, tómate un helado en la gelateria Dondoli y siéntate a comerlo en las escaleras del pozo que hay en el centro de la plaza.

…..Y deja que el tiempo pase y te envuelva. No hay prisa.

Comer y dormir

A la Ora di Pranzo (osea, la hora de comer) nuestra recomendación es el restaurante Da Pode, situado la salida de San Gimignano, en Sovestro.

Y si es posible (antes de las 13,30) intenta comer en su terraza mirando a la campiña toscana.

Entre otros platos, la chef, Lucía, borda los tortelone y el vitello a la fiorentina, uno de los mejores que probamos en la Toscana.

Está en dirección a Siena, a la izquierda (también es hotel) así que lo localizarás fácilmente.



***Pienza, Montalcino…viaje al corazón de la Toscana

 

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