Retro Gusto: una ‘fortaleza’ gastronómica en Otranto (Italia)

orchidee nere ripiene, en el rest. Retro Gusto, Otranto

Donde las orquídeas son ‘de pasta’
Otranto es una pequeña y coqueta localidad amurallada de la costa de Salento, en plena región de Puglia o Apulia, en el sureste de Italia. El turismo extranjero brilla aquí por su ausencia y por eso hasta en los restaurantes se sorprenden cuando ven que se sientan a su mesa españoles y, además, periodistas gastronómicos y de viajes. Y esto fue lo que ocurrió en el restaurante Retro Gusto. Una historia que comenzó siendo tosca y de extrañeza y que acabó como casi todo en Italia, en ‘amore’…,en este caso, por la comida.

 

 En plena ola de calor veraniego, en Otranto (sureste de Italia, Puglia, costa de
Salento…) llovía. Por suerte, el céntrico lugar en el que se encuentra el
restaurante Retro Gusto nos puso ‘a salvo’ de los goterones que soltaban las
nubes que se acercaban a las costas salentinas. Pero no lo encontramos por
casualidad, no, es que íbamos a conocer este modesto templo de la gastronomía
dirigido por dos hermanos, Alexandro y Alberto, que han puesto toda su ilusión en
un negocio al que dedican cada día.

Alexandro y Alberto, en un rincón de Retro Gusto
Peculiar, como el benigno clima de la ‘bota italiana’, el local cuenta con una terraza cubierta y tiene una sala que suele
estar llena de gente. A simple vista nada llama la atención, incluso no sería
el sitio glamouroso en el que uno entraría, pero la intuición y los platos que van y vienen por las pobladas mesas ya te dan una idea de que este restaurante
es la famosa isla donde está el tesoro; en este caso, gastronómico.

La propuesta está repleta de platos típicos salentinos y de
recogimiento; sin alaracas. Nos referimos a que los hermanos actúan con
profesionalidad absoluta, pero no regalan sonrisas hasta que cruzas tres
palabras con ellos y se abren al comensal. Son de Puglia, del sureste de
Italia, y aquí extranjeros los justos. El turismo que llega a Otranto y a su
fortaleza es italiano y el mar, las murallas, y el sol relativizan –con buen
criterio- el paso de los días y las noches.

Vista de la terraza

En el sur de Italia es normal tomar de aperitivo bolitas de
pasta frita
(la misma pasta de la pizza), pero dependiendo de donde las tomes,
pueden resultar más grasientas que una cisterna de aceite o más exquisitas que
un capricho de Dios. Nosotros habíamos probado las primeras en un restaurante
de la ciudad de Lecce, donde no nos gustaron ni las bolitas, ni los orichietti,
ni las pizzas, así que íbamos un poco a la defensiva, pero cuando Alexandro nos
trajo el aperitivo ya vimos, por el aspecto, que era otro mundo y que aquí este
plato sencillo y suculento se interpretada con la exactitud que merece. En la mesa casi nos peleamos por tomar la último bolita, pero es que la riña, en broma claro, era merecida.

bolitas de pasta
Estábamos seguros de
no habernos equivocado cuando nos pusimos a degustar otro de los platos típicos
de esta cocina tan sureña, las fiori di zucchina farciti con ricotta e gamberi
cotte in tempura
; es decir: flores de calabacín con requesón y langostinos en
tempura. Sencillamente excepcional, sin grasa, servidas en un gracioso
cucurucho y con la suavidad de la flor en contraste con la gamba; con mucha
clase.  En carta también proponen gazpacho di
pomodoro con mozzarella y sorbete al basílico
y una ensalada templada como
pollo confitado y curry
que tiene buena pinta.

flores de calabacin con gambas

Pero los mil sabores que buscábamos se dieron cita en las
orquídeas negras, orchidee nere ripiene di branzino in salsa di pólipo,
aromatizzate al finocchio selvático
. Impresionante pasta negra con pulpo que
sabe a mar Adriático, tomate y una salsa extenuante a base de cebolleta; justo
el plato que nunca podríais repetir en casa, por muy bien que se os diera cocinar la pasta.

lomo de dorada

Otras opciones a valorar son el Risotto con crema de stracciatella e sacampi, el pescado fresco cocinado
de mil maneras, el vitello a baja
temperatura con puré y pistachos y como no, la ensalada capresse de atún. Entre los
pescados, el lomo de dorada al vapor, sin contener nada espectacular, estaba
realmente bueno, sencillo, justo de sal y con una textura uniforme que le daba
la frescura del producto.

semifrio de limoncello
Fortaleza de Otranto
¿Y de postre? Bueno ya sabéis que en el sur de Italia los
limones –tienen fama los de Sorrento- son del tamaño de un melón pequeño, así
que con esa materia prima no es raro que los traten con tanto esmero. Por eso tampoco era extraño que
nos decantáramos, con la siempre inestimable ayuda de nuestro cicerone Alexandro,
por un semifreddo de limoncello que estaba de rechupete. 
Un colofón digno para un
restaurante que merece una atención especial y que es una visita obligada si os desplazais hasta esta comarca del sur de Italia. Un negocio que llama la atención hasta a la hora de pagar, ya que sigue conservando esa costumbre tan de casa de
comidas italiana de cobrar, en un pequeño mostrador, en la misma puerta de
salida del restaurante.
Increible y conmovedor.

Retro Gusto. via Tenente Eula 7 73028 Otranto . Puglia. Italia. Tlf. 3207776406.
https://www.facebook.com/pages/Ristorante-Retro-Gusto-Otranto/169777269744089?fref=ts
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