Omis: el pueblo dálmata que fue refugio de piratas

Corsarios, ¡al abordaje! Así debieron gritar los piratas que se refugiaban en el pueblo de Omis cuando divisaban un barco desde el castillo de Mirabela.

Bajaban las escaleras a toda velocidad para subirse a sus barcos-flecha y navegar lo más rápido posible hasta su preciado botín.

Este pueblo a 25 km al sur de Split es no solo una maravilla estratégica, sino una de las sorpresas que no podeis perderos si viajais hasta Croacia.

Recorrido corsario

Cuando uno camina por las empinadas calles de Omis se da cuenta del recorrido que hacían los piratas hacia sus barcos-flecha una vez divisada la nave que iban a abordar.

Porque este pueblo sorprendente y estratégico, como le ocurre al castillo de Loarre (Navarra) aunque por distintos motivos, jamás fue conquistado por nadie.

Y es que Omis es una de las pequeñas joyas más desconocidas de Croacia.

Con una población de apenas 15.000 habitantes está situado a unos 25 km.al sur de Split, la segunda ciudad más importante del país.

Pero, ¿por qué visitar Omis? Pues porque es el sueño pirata.

Dadas sus características geofísicas, el pueblo se encuentra en la desembocadura del río Cetina que lleva al Adriático.

Cuenta con unas paredes-cañones de piedra que ahora sirven para alegrar a los aficionados a la escalada pero que, en su día, fueron el mejor refugio para los corsarios.

Precipicio

De hecho, Omis, Almissa (precipicio) en Italiano ya que fue colonia veneciana, era conocida por sus despiadados corsarios de Almissa.

Así que los barcos piratas de Omis hicieron estragos en toda la costa del Adriático.

Quienes les seguían hasta el pueblo se encontraban con un meandro angosto y proclive a la emboscadas más flagrantes, así que lo normal es que los osados perseguidores fueran hundidos a cañonazos o pasados a cuchillo.

Difícil conquista

Conquistar el pueblo por tierra también tenía su aquél.

El castillo y la fortaleza con sus rocas era casi inexpugnable…y además estaban los ‘chivatos’ montañeses, de los que se hicieron aliados los corsarios y a los que utilizaban como improvisados vigías y les ayudaban para repeler cualquier ataque.

Ahora, el lugar sigue sorprendiendo no solo por su ensenada, sino por sus aguas cristalinas y playas más que aceptables.

Eso, teniendo en cuenta que en Coracia abundan los pedregales y que este lugar cuenta con una orografía intrincada que está prácticamente incrustado en la montaña.

Dos castillos

Como era de esperar en Omis hay dos castillos, casi superpuestos, uno, el de Mirabela del siglo XIII y otro, la fortaleza, del siglo XV.

Y tienes que subir a ambos sí o si, no solo para ver la mejor panorámica del puerto, sino para comprobar cómo el cañón del río (por el que ahora los lugareños dan paseos en barca a los turistas) se mete una y otra vez en la montaña por pasadizos imposibles.

Algunas de estas paredes, como se ha dicho, gozan del beneplácito de los escaladores que aquí pueden ensayar en un territorio propicio para eso y mas.

Mirabela

Desde la fortaleza de Mirabela y su mirador se puede apreciar en canal de Brac (isla).

Este mismo lugar de vigilancia privilegiado era el que utilizaban los piratas para seleccionar los mercantes a los que asaltar.

Increiblemente, durante una tremenda tormenta sufrida por Omis en 1988 un rayo fulminó parte de la fortaleza medieval.

Por suerte, los restauradores pudieron dejarla como estaba utilizando la piedra original.

A Mirabela se llega por unas serpentantes escaleras que conducen a ella directamente desde la entrada de la iglesia parroquial de San Miguel.

Esta mismas escaleras eran las que utilizaban los piratas para llegar hasta su Saggittae o barco-flecha antes de atacar a las naves venecianas.

Stari Grad

Por su parte, la fortaleza de Stari Grad o ciudad vieja data del siglo XV y también era utilizado como torre de vigilancia pero no solo por los piratas.

Pero también la usaban los lugareños quienes divisaban con la suficiente antelación cualquier intento de ataque marítimo sobre Omis. Tal vez por ello jamás fue conquistado por nadie.

De este pueblo Croata podemos contar mil cosas y todas buenas.

Muy turístico en verano, cuenta con un mercadillo y distintas actividades, entre ellas la escalada (de paredes de piedra) y los paseos en barco por el río.

Todo ello sin olvidarnos de su espíritu pirata. Así que, ¡al abordaje!

Más pistas

Lo que las guías no dicen

Los habitantes de Omis, además de ser amigos de los piratas, tenían un plan de emergencia por si algún invasor pretendia hacerse con su pueblo.

El plan consistía en  romper las casas, construidas en bancales, y enviar sus piedras colina abajo para combatir a los invasores.

Afortunadamente, este plan de emergencia jamás se puso en marcha y hoy muchas de sus calles medievales siguen intactas.

Otra curiosidad a la que no supieron dar respuesta durante siglos los historiadores, era la constumbre de construir la cocina de las casas en el piso superior.

El fin era combatir los incendios muy abundantes en aquéllos tiempos. Por eso los arquitectos medievales optaron por instarlas en la planta alta.

Lo que no te puedes perder

Busca la casa del hombre feliz entre el intrincado aglomerados de calles y callejuelas. Es de estilo renacentista.

Se piensa que la casa era propiedad del embajador de la comuna de Venecia en Omis.

En la actualidad representa uno de los más bellos ejemplos de la arquitectura dálmata clásica de la época venecianaImprescindible es subir al castillo y a la fortaleza porque solo así entenderás por qué y cómo vigilaban los piratas.

Escudriña los restos de la antigua muralla medieval, Mostina, bajo el agua del río Cetina.

Sus paredes estaban trufadas de pasadizos secretos y ajustados a lo largo y a lo ancho para que pudieran entrar solo las pequeñas y ligeras embarcaciones de los piratas y fueran una trampa y obstáculo insalvable para las naves perseguidoras.

Otros lugares de interés

Otros lugares de interés son la iglesia de San Pedro, en la parte de la ciudad llamada Priko y al lado del rio y el antiguo cementerio en Omis con el mausoleo de Bonito-Draskovic familia (data de 1630).

Asimismo, tiene interés la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves construida sobre los cimientos de una capilla paleocristiana mayor y la del Espíritu Santo.

Esta última fue edificada en el lugar de una iglesia gótica que fue completamente renovado en 1585 (situada bajo el castillo, justo en el corazón de los viejos edificios administrativos de la comuna).

También son intersantes la  puerta continental (Porta terraferma) , una de las partes mejor conservadas de las paredes del este de la ciudad y el escudo de armas construido en la pared lateral del edificio de dos pisos construida de la logia .

Comer

Para comer los mejores restaurantes de Omis son Bastion Knez, Puljiz y Miranela, pero hay unos cuantos pra elegir).

En la mayoria de ellos sirven pescado fresco, pulpo y el balkam mix, que es como una mezcla de platos de carne donde predomina el cerdo.

Sin embargo, si quieres algo más lujoso y de calidad debes desplazarte a Split donde se sirve cocina mediterránea con toques de autor.

Por ejemplo, Perivoj, situado en un parque en el interior de la ciudad, que es un lugar paradisiaco.

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