Los Fiordos noruegos pueden ser uno de los viajes más atractivos (y refrescantes) para este verano tórrido.
Si aún tenías dudas de si elegir esta opción, nuestro reportaje seguro que te lo dejará claro.
Y en este contexto de montañas, agua dulce y salada y glaciares no te puedes perder el paseo de 20 km. que te ofrece el tren de Flåm o, como se dice aquí, el «Flamsbana «.
Un tren que no solo circula por las vías con mayor desnivel de Europa, sino que pasa junto a empinadas laderas y ríos con un 80% de su recorrido con una pendiente del 5,5%.
El trayecto de aproximadamente una hora de duración atraviesa 20 túneles, 18 de los cuales fueron excavados a mano.

| POR SI NO QUIERES LEER TODO EL REPORTAJE |
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| Los Fiordos noruegos son uno de los viajes más apetecibles en verano cuando aprieta el calor. Aparte de la temperatura benigna de estos lares, esta zona de Noruega guarda lugares tan espectaculares como el glaciar Jostedal, el Fiordo de los Sueños o el tren de Flam. Si te gustan los pescados ahumados y la carne de reno, aquí te vas a hinchar porque forma parte de todos los menús, aunque sean un poco repetitivos. |

Qué veras
✅Fiordos 📸Tren de Flam📸Briksdal 📸Fiordo de los Sueños📸Glaciar de Jostedal 📸Cascada de las siete hermanas📸Myrdal 📸Iglesia de Lom📸 Fiordo de Geiranger
Myrdal
Lo habitual es llegar hasta el fiordo Flam y desde allí subir hasta la estación de Myrdal.
Myrdal es también una de las paradas del ferrocarril de Bergen, lo que permite la correspondencia entre el Tren de Flåm y los trenes de la línea que circulan entre Oslo y Bergen.
Nosotros te recomendamos hacerlo al revés; es decir: ir hasta Myrdal y bajar al nivel del mar para poder tomar alli el ferry que hace el recorrido por el fiordo de los sueños.
El tren sale o llega, según se mire, desde el final de Aurlandsfjord, un afluente de Sogne fjord, hacia las altas montañas, donde se encuentra la estación de Myrdal.
Folclore
Por el camino, aparte de unas vistas impresionantes, haréis una parada frente a la famosa cascada de las “Siete hermanas” y su contraparte “El Pretendiente» (con espectáculo incluido).
Un «espectáculo un poco chusco» de odaliscas y efebos bailando entre las rocas.
Pero lo que importa es coger sitio en la plataforma porque cuenta con unas vistas tremendas en las que hay que «sacar número» para hacerte una foto si que nadie se meta en tu encuadre.




Sogne Fjorde
Técnicamente, los fiordos son las paredes de un barranco excavado por un glaciar y que, tras miles de años, ha sido invadido por el mar, uniendo agua dulce y salada.
Y, entre ellos, uno de los que no te puedes perder es el llamado Fiordo de los Sueños o Sogne fjorde que está situado entre imponentes acantilados.
En la zona más interior, sus aguas dulces se van mezclando con las del mar hasta alcanzar la desembocadura, que está a nada menos que 240 km.
Por eso sólo se recorre un pequeño tramo de sus aguas oscuras que en algunos puntos alcanzan una profundidad de 3 kilómetros.

📸 Dentro del Fiordo de los sueños se encuentra el Naeroyfjord que es considerado como uno de los más curiosos del planeta. ¿Y que tiene de especial? Pues que es el fiordo más estrecho del mundo, con apenas 250 metros de ancho y desfiladeros de 1700 metros por encima del agua.
Ferrys
Hay excursiones con Ferrys que suelen salir del pueblo de Flam.
Estos barcos, con dos alturas, hacen este pequeño recorrido por el interior del fiordo en el que en pleno verano, suele hacer viento, por eso hay que ir provisto de una cazadora cortavientos o similar.
Otra modalidad para hacer estas excursiones es la que se hace en lancha rápida (es más caro).
Los botes tienen una capacidad para diez personas y en ellas la propia empresa te provee de los plumíferos y gorros necesarios para que no pases frío.

Montañas submarinas
Normalmente, los fiordos están bordeados por montañas que nacen bajo el nivel del mar; es decir, son submarinas, aunque su altura sobre la tierra sea impresionante.
Algunos de ellos son tan bellos y conmovedores como el fiordo de Geiranger que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad en 2005.
Pero no es decirlo como verlo. Hay que estar allí y, si se puede, escuchar, mientras se mira, música del grupo local Secret Garden.

Geiranger
El fiordo de Geiranger está en la costa noroeste del país y tiene 15 km. de longitud.
Es el que recibe mayor cantidad de visitas al año: más de 600.000, según cálculos oficiales.
Allí, incluso, fondean algunos cruceros porque al final del mismo existe un pequeño poblado con hoteles no muy lujosos, pero correctos.

Jostedal
Una vez visto el Sogne Fjorde y Geiranger (o antes) os recomendamos ir hacia Briksdal para hacer noche allí y al día siguiente estar frescos para subir hasta el glaciar Jostedal.
Se llega, nuevamente, en coche por las mismas carreteras tortuosas noruegas de un solo carril.
En la base, con centro de visitantes, tienda de recuerdos y restaurantes incluidos, es donde tendrás que elegir si subes andando (una hora de ascensión, mas o menos), o en vehículo motorizado.

«A pata»
Nosotros subimos andando, porque puedes acceder por lugares que los todo terreno oruga no pueden.
Además, pensamos que es más respetuoso con la naturaleza y estando en el país que estábamos, pues parecía obligado.
Eso sí, no os vamos a mentir: la ascensión es durilla, aunque de vez en cuando, y en según que curvas, puedes remojarte con el agua derretida del glaciar que baja por las cascadas.
En realidad, la zona es un Parque Nacional, Jostedalsbreen, que aloja al glaciar más grande de Europa, aunque su superficie se ha reducido en los últimos años por culpa del calentamiento global.


Hielo azul
Cuando llegues hasta la lengua del glaciar te quedarás «helado» porque el agua que contiene (hielo) es azul.
¿Y cuál es la explicación? Pues es de color azul porque las moléculas de oxígeno, cuyo núcleo es azul, se juntan tras la congelación del agua dulce.
Quedan atrapadas en el interior del hielo, por asi decirlo, y eso les confiere esta tonalidad tan visual y maravillosa.

Tocar hielo
A vuestra llegada, podréis tocar el glaciar con vuestras propias manos, experimentando una sensación brutal.
Veréis que la gente que se sube al hielo lleva botas con crampones. Son excursiones programadas que puedes contratar.
Si haces el camino en zapatillas de deporte (lo normal en verano) ten mucho cuidado si vas a subir sobre el hielo, porque hay serio riesgo de que te des un leñazo.


Bergen
Y ya puestos a ello, otra de nuestras recomendaciones en que visitéis Bergen.
Es la segunda ciudad más grande de Noruega, después de Oslo, la capital.
Situada al oeste del país es el primer obstáculo para las borrascas atlánticas. ¿Resultado? Que casi siempre llueve.


Pero esto, que podría parecer un problema, no lo es, porque las nubes pasan por su cielo a toda velocidad y tan rápido llueve como que sale un sol espléndido.
Entonces sí que se arma la marimorena visual, porque las casas de madera y de colores la bahía de Vagen se convierten en un espectáculo al aire libre.
Tampoco se te olvide subir hasta el mirador que hay sobre Geiranger, en la carretera que va a las estepas y al pueblo de Lom (con su iglesia), harás fotos ideales.







