Cobá: la selva a 42 metros sobre el suelo

Nadie sabe por qué Cobá, en lengua maya, significa aguas turbias, aunque parece que podrían hacer referencia a los cinco cenotes que rodean la región: Coba, Macanxoc, Sacalpuc, Yaxlaguna y Xcanh.

Los Cenotes son cuevas de agua cristalina y paredes calizas que los ríos subterráneos han ido formando en la península de Yucatán. Dicen que estos agujeros fueron heridas en la tierra infligidas por la caida masiva de meteoritos, pero el caso es que, de una u otra forma, los agujeros existen y sus aguas dulces, frescas y cristalinas cubren fondos que a veces alcanzan lo 50 metros.

Pero Cobá, en medio de la jungla, es mucho más que eso. Alberga la pirámide más alta (más que Chichén Itzá) de todas la peníndula de Yucatán, en México, y por ella atraviesan algunos de los caminos mayas -parecido a las calzadas romanas- más recorridos.

Tierra de Jaguares

Preciosa y majestuosa, esta ciudad, guarda alguna de las vistas más espectaculares de la jungla y sus formaciones calizas. Territorio propicio para las iguanas, sus reyes son, si duda, los jaguares.

Estos animales míticos representan, junto a las serpientes, parte indisoluble de un pueblo que aplastaba las cabezas de sus gobernantes con una especie de presas de madera, para darles majestuosidas y distinción.

No parece que fueran muy altos de estatura -aunque los luchadores-deportistas de los juegos de pelota parece que sí lo fueran-, pero sí fieros y que dominaban la astronomia y el cálculo.

Calendario Maya

Demasiado inteligentes para nuestras mentes obtusas que interpretamos que los mayas habían predicho el fin del mundo para 2012, cuando en realidad nos querían decir que empezaba una nueva era. De manera que, según el calendario Maya, estamos en el segundo año de una nueva era de nombre impronunciable.

En Cobá uno comienza por ver una pequeña cancha de juego de pelota, pero también hay restos de palacios y esa famosa calzada maya que no veríamos si no fuera porque un cartel nos anuncia su existencia.

En medio de la selva

La pirámide oculta

Lo mejor de de esta ciudad Maya del Estado de Quintana Roo, a solo 90 km. al este de Chichen Itzá, es su pirámide, reflejo de esplendor y poderío entre los años 500 y 800 de nuestra era. Poderío que fue asumido años más tarde por su ‘rival’ chichén y por eso se mantuvo oculta y casi olvidada incluso después de la llegada de los españoles, aunque la ciudad llegó a ocupar 80 kilometros cuadrados y ser poblada por 50.000 habitantes.

Vista desde la parte más alta de la pirámide


Aunque hay gente que va en bicicleta -allí las alquilan- o subidas en un carro-bici, lo mejor, ,si hemos madrugado, es recorrer la ciudad andando. De hecho, hay un camino solo para caminantes y otro para las bicis. 

De esta forma, se llega hasta la maravilla de las maravillas:la pirámide de Nohoch Mul (montículo grande), de 42 metros de altura, la más elevada de la península, que construída sobre un alto de terreno, cubre un área de 2.400 metros. cuadrados.

Ascenso de vértigo


Cuando la admiras desde la base ya parece inclinada, pero espera a subir y te darás cuenta de lo que cuesta un peine. Inclinada, muy inclinada, obliga al ascenso seguro en zig-zag y a la bajada del mismo modo o dando culadas o agarrándose a su cuerda de seguridad porque, de verdad, si te caes, hay un piñazo.

El templo superior está inconcluso y no queda claro si era un lugar de culto o un templo funerario, porque también hay nichos recorridos ahora por las arcaicas iguanas. Frente al edificio principal se encuentra una de las estelas (piedra tipo dolmen con inscripción) de las mejor conservadas y data del 780 dc.

Las mariposas ‘ojo de buho’


Así que, aunque te de un poco de ‘respeto’, debes subir a lo alto de la pirámide y una vez allí respirar y mirar.

Parece que desde este edificio no se le arrancaba el corazón a ningún enemigo previamente adormecido con el curare extraido del veneno de las serpientes para mitigar su dolor; ni se dejaban caer los cuerpos rondando sin cabeza por las escalinatas.

Todo parece indicar que allí se rezaba. y creerás estar en el cielo cuando subas y mires al horizonte con toda la selva reservada para tí; o cuando veas la calzada maya o descubras esas mariposas de ojo de buho. que utilizan esta curiosa mancha y estratagema para asustar a sus enemigos…y todo en medio de la inmensidad. Una bella locura.

Mas templos en Yucatán

https://www.gastronomoyviajero.com/2014/07/chichen-itza-los-mayas-tal-como-eran.html

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