Volea: cuando lo que importa está en el interior

Volea es un restaurante de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, que hace honor a su nombre puesto que está situado junto a una pista de pádel (club ­Mad4Padel).

También se podría haber llamado «revés», «smash» o «set point», por poner tres ejemplos, y con ello los plumillas hubiéramos podido hacer una de esas analogías que tanto nos gustan.

Sin embargo, para nosotros lo más acertado es darle al titular un toque emocional refrendando que lo importante es el interior.

El espacio tiene ventanales y techo abatibles

Y es que cuando llegas a los aledaños de este complejo deportivo no te esperas que dentro haya un vergel cuidado con tanto esmero.

«Arreglao», pero informal; atento, pero discreto, y un servicio que no entrega una palabra que no esté a la altura de las circunstancias.

El restaurante mira a las pistas de pádel

Tener un don

Aunque antes de ir a Volea habíamos leído u oído que el restaurante estaba especializado en arroces, en realidad en más que eso, porque sus platos tienen «un don».

Un don que viene de la mano del chef Oscar Portal que hace que todos los platos que toca, mucho o poco, según su saber y entender, sean casi perfectos.

Así que en la enjuta (para qué mas) y precisa carta de Volea se unen platos que parecen clásicos -y algunos lo son- con otros que añaden el toque innovador de este chef.

En otros restaurantes las cartas contienen nombres demasiado largos a platos sin fundamento, y Portal pone nombres cortos a platos con un largo recorrido. ¡Ese es el tema!

Socios

La breve historia de Volea es curiosa porque surge de la asociación de dos viejos amigos: Portal y el sumiller/jefe de sala (y ahora empresario/asesor) Jorge Dávila.

Ambos coincidieron en el extinto restaurante Piñera. De hecho, Oscar Portal, recibió un Sol Repsol por su trabajo en este restaurante donde recaló hasta 2011.

Posteriormente, dirigió la cocina de Estudio Millésime México, y la restauración de hoteles 5* tan prestigiosos como el St. Regis Mexico City, el Hermitage en Andorra, y Casa Cook en Ibiza.

Anchoas con ponzu

En cuanto a Jorge Dávila, es otro crack pero, en este caso, de la sala, ya que ha trabajado en Zalacaín, La Nueva Fontana, el citado Piñera, y los restaurantes Álbora y A´barra, ambos galardonados con una Estrella Michelín.

Tres zonas

Volea dispone de tres zonas gastronómicas con diferentes ambientes.

Una de ellas es la terraza principal, ubicada en la plaza central del Club, donde podrás disfrutar al aire libre de nuestra carta o viendo un partido en la pista central.

También tiene una barra, diseñada con sillas y mesas altas, y una carta especial, para tomar algo casual y distendido.

Finalmente, está el restaurante, que en realidad es una terraza cubierta, donde se pueden abrir tanto las paredes acristaladas como el techo.

Tartar de atún con papas

Cocina de nivel

Volea y Óscar Portal han evolucionado lo que era un pequeño bar de club deportivo a un restaurante gourmet, pero con matices.

Y estos matices vienen determinados por el propio chef que procura tocar lo justo la excelente materia prima que maneja.

Lo importante es comer bien y que el cliente salga satisfecho de haber tomado platos ricos y suculentos, sostiene con firmeza su chef.

Por eso no se le pueden poner peros a las anchoas con ponzu y mantequilla de trufa (18€).

Riquísimas, suaves, con ese toque dulzón de la mayonesa de trufa, que no molesta, sino que realza el producto.

En esta zona de las elaboraciones (entrantes) también tienes otros platos para compartir como las croquetas cremosas de jamón con salsa romescu (12€), el bienmesabe con guacamole o el bacalao en tempura con salsa tártara (18€).

Tras las anchoas, nuestro siguiente pase fue un tartar de atún con una base de papa aliñada y piparra.

La papa ejerce aquí de amplificador, como lo haría un amplificador de sonido, eliminando ruido y resaltando el sabor del tartar que llega nítido. Una delicia.

Anguila con hígado de pato

Mar y montaña

Hay veces que los platos de mar y montaña se unen sin armonía, pero no es el caso de la anguila, hígado de pato y salsa de champán, donde la armonía existe sin género de dudas.

Solo si no te gusta alguno de sus elementos puedes dejar de tomar este plato que te adentra en el universo Volea sin remisión.

Pero hay mas donde elegir para compartir, claro, como alcachofas a la parrilla, ensaladilla de bogavante..y así hasta14 entrantes.

Luego en carta hay carnes como las chuletillas de cordero, ojo de bifé….y hasta una «parrilla mix Volea» con cuatro cortes de carne diferentes.

Arroces

Pero, obviamente, no podíamos dejar de probar uno de sus famosos arroces (del señoret, verduras…meloso), aunque tiramos por la vereda más compleja: el arroz con pichón.

Arroz con pichón

Elaborar este plato siempre entraña cierta complejidad añadida dado que es fácil, muy fácil, hacerlo demasiado fuerte o salino y romper los esquemas mentales de toda la comida.

Pero el que cocina Oscar Portal es elegante, sutil…con el punto exacto de salinidad para que no resulte demasiado punzante.

Una obra de arte que, si no fuera porque estábamos al final del ágape, hubiéramos tomado la paella al completo.

Brioche de torrija

Postres

En cuanto a los postres, todos a 6€, hay tres trartas: una de cremoso de chocolate, otra de manzana y una mas de queso.

Sin embargo, nosotros tomamos el brioche de torrija caramelizada con helado de violetas.

Y tomamos esta decisión por situarla en nuestra mente dentro del «catálogo mental» del histórico de torrijas que hemos probado.

La de Volea obtiene un sobresaliente, aunque hemos de reconocer que nos quedamos con ganas de probar la sugerencia del chef: la tarta fina de manzana con helado de vainilla.

En barra

Asimismo, para tomar en barra, también tienes molletes de pluma ibérica, rúcula y salsa Cumberland o de calamares con mayonesa de ibérico y queso Granna Padano (15€).

Y no quisiéramos de terminar sin citar su bodega, elegida y seleccionada con criterio, ni sus panes, que sirven calientes tanto el artesanal de Toledo como la torta de aceite. Sublimes.

Así que no lo dudes. Hay que ir hasta Pozuelo, eso sí, pero es muy fácil aparcar el coche y las penas, porque en Volea serás feliz, gastronómicamente hablando, y disfrutarás de lo lindo. No te lo pierdas.

Óscar Portal

Nuestro menú

  • Anchoas con ponzu y mayonesa de trufa
  • Tartar de atún con papas aliñadas
  • Anguila con hígado de pato en salsa de champán
  • Arroz con pichón
  • Brioche de torrija con helado de violetas
  • Vinos pro copas. Blanco Alvariño y Ribera del Duero.

Volea. Calle Pedriza nº 6. (Dentro del Club Mad4Padel). Pozuelo de Alarcón. Telf. 91 488 22 12. Reservas: info@volea.net


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