Sortelha, viaje al portugués medieval

Sortelha es una aldea medieval muy cercana a la frontera con España; a la altura de Ciudad Rodrigo.

Situada en una estrecha cima de la Serra da Opa es de orígen hispanoárabe y aún hoy permanece aislada.

Se llega por una carretera llena de curvas endemoniadas y de su leyenda misteriosa no escapa ni el castillo roquero, ni los perfiles de las rocas, ni tan siquiera su propio nombre.

El misterio de su nombre

Para unos, Sortelha se refiere una hermosa sortija; para otros, el sortel es un anillo de pedrería al cuál se le atribuyen poderes, sortilegios y hechicerías.

Una tercera teoría es la que relaciona el nombre del pueblo con la sortela, un antiguo entretenimiento de los caballeros medievales que consistía en ensartar la lanza en un anillo.

Sin embargo, lo más plausible es que su nombre tenga que ver con la configuración del terreno en rocas escarpadas que rodean la aldea en forma de anillo (sortija, en castellano).

De manera que, incluso las murallas, tienen esta forma circular.

Hilera de fortalezas

De hecho, Sortelha es la más antigua de la hilera de fortalezas que protegían la frontera este de Portugal con Guarda y Covilhã como bases.

Situada estratégicamente en lo alto de un promontorio rocoso, desde allí se divisaba todo el territorio circundante.

El pueblo fue sucesivamente ocupado por un castro lusitano, un poblado musulmán, y tras la reconquista por Afonso Henrique y la repoblación de Sancho I, por una comunidad cristiana.

Dos plazas

Fue Sancho II quien, en 1228, le concedió fuero y levantó su espectacular fortaleza y la dotó de inmensas murallas que aún se conservan intactas.

Desde el camino de ronda de las murallas es posible descubrir las casas apiñadas en torno a dos plazas: la del Corro y la del Pelourinho (picota), y dos calles (rua Direita y rua da Fonte), que comunican la Porta da Vila con la Porta Nova.

Diez vecinos

Tan sólo diez vecinos osan vivir en el interior del pueblo, pues, dada la estrechez de las murallas, la población ha debido crecer en el exterior, construyendo las nuevas viviendas por las laderas de la montaña.

Y es que Sortelha formaba parte de una línea defensiva de castillos fronterizos, edificados o reconstruidos en su mayor parte sobre castros de las antiguas civilizaciones ibéricas.

Entrada gótica

Al interior de la aldea se accede por una puerta gótica sobre la que se ve un balcón (Varanda de Pilatos), con los típicos matacanes por los que se lanzaban todo tipo de proyectiles y aceite hirviendo contra los enemigos.

Antes de la entrada, merecen nuestra atención un bonito pelourinho, rematado por la esfera armilar, símbolo de D. Manuel I y el edificio en el que funcionaron los Paços do Concelho, ambos del tiempo de aquel rey.

Puertas y medidas

En el dintel de otra de las puertas, girada hacia el oeste, dos ranuras en la piedra representan medidas métricas que servían de referencia a los comerciantes medievales en un tiempo en el que los sistemas métricos no estaban generalizados.

Qué ver

Toda al aldea es una maravillas medieval en la que destacan tanto el castillo como la iglesia matriz, del s. XIV, con mezcla de estilos hispanoárabe y barroco.

Todas las casas son de granito y, generalmente, de una sola planta. Muchas están pegadas a las rocas o se han construído utilizçandolas como cimientos.

Como hemos señalado, fuera de la aldea primigenia se construyó otro pueblo moderno que nada tienen que ver con la vieja villa.

Alrededores

A unos 20 km de Sortelha destacan los pueblos de Belmonte y Sabugal. Belmonte fue donde nació Pedro Álvares Cabral descubridor de Brasil en el año1500.

Más pistas

Lo que las guías no dicen

La carretera a Sortelha es muy sinuosa con lo que las personas que se marean en el coche deberían tomar biodramina.

El pueblo, o más bien la aldea vieja, se recorre en poco tiempo si vas con prisas, pero el lugar merece caminar con detenimiento por sus almenas y sus calles para disfrutarlo de verdad.

Lo que no te puedes perder

Belmonte

A unos 3 kilómetros al Norte de Belmonte se encuentra la Torre de Centum Cellas, un edificio romano del siglo I que formaba parte de una villa, en ruinas, excavada a sus pies.

Tampoco te pierdas el castillo de Sabugal, del siglo XIII, en perfecto estado de revista. No así las murallas, de las que solo se mantienen en pie la torre del reloj y una puerta.

Comer

No cabe duda que uno de los alicientes de Portugal es la gastronomía y Sortelha no es una excepción.

Allí podrás tomarte una buena cazuela de patatas con bacalao sin límite de cantidad.

Los mejores restaurantes, en esta ocasión son fáciles de detectar, ya que son los dos únicos que hay. Uno es el Dom Sancho y el otro es O Celta, donde las patatas con bacalo son de obligado yantar.

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