Roma, la eterna “Dolce Vita”

Dice el dicho “que todos los caminos conducen a Roma” pero, en realidad, sería más exacto decir que todos los caminos salen desde Roma: un lugar que fue la capital del mundo y de un Imperio que aún perdura en el tiempo.

Así que, si la rosa de los vientos es un círculo donde hay marcados los 32 rumbos y que se puede sintetizar en norte, sur, este y oeste, Roma es esa Rosa que, como la novela del admirado Umberto Eco, lingüista, filósofo, pensador y escritor, tiene nombre.

Rómulo y Remo mamando de la loba, sinbolo romano por excelencia

Viajar a Roma es hacerlo a nuestro pasado y aunque a priori parezca un destino poco atrayente por su cercanía a España, lo cierto es que quien la bautizó como la ciudad eterna, se quedó corto. Y es que la ciudad de las 7 colinas y de Rómulo y Remo, tiene tanto que ver y disfrutar que habría que hacer un reportaje cada semana para poder contar todas sus bellezas.

Sumario

Città Eterna

Cáotica, como muchas ciudades italianas y los propios italianos, en general, Roma es la capital de la Región de Lazio y del país, además de ser la más poblada. Pero caótico, en italiano, no tiene el mismo significado que en español. Allí mas bien quiere decir anárquico, sin reglas…también en lo referido al tráfico. Por eso aventurarse a cruzar una calle es eso: una situación de riesgo y, si vas en coche, competir en una rotonda con un romano es como una “dead race” cinematográfica. Pero es así y punto.

La ciudad tiene más de tres mil años de historia, que se dice pronto, en los que llegó a extender sus dominios sobre toda la cuenca del Mediterráneo y gran parte de Europa. Eso se traduce en que nos hallemos en un lugar mítico y deja en entredicho a los que se atreven a afirmar que !Roma está muy vista!.

Aunque sus tiendas y almacenes ya no están tan distantes, desde el punto de vista de los objetos y ropas que venden, de paises como España, lo cierto es que nos siguen dando lecciones de estilismo y marketing en cualquier plano en el que nos pongamos. Tal vez por eso, en el subconsciente aún tenemos marcado a fuego que ‘lo italiano’ es “disain”(design/diseño) y que más vale tener un prenda (por ejemplo) comprada en Roma, que cinco en cualquier ciudad de España.

Breve Historia

Según la mitología, Roma fue fundada por los hermanos Rómulo y Remo, hijos de Marte, quienes fueron abandonados y amamantados por una loba. En un sentido estricto la historia de la ciudad comenzo en el siglo VIII A.C.

Así que, para cuando nació Jesucristo, Roma ya era la capital del Imperio más grande del mundo y su lengua, el latín, se propagaba como la pólvora desde España hasta Alejandría.

El asesinato de Julio César supuso un antes y un después en el devenir de la ciudad, ya que tras esta muerte se desató una guerra civil que desplazó la capital hasta Constantinopla; un sinsentido que se corrigió años más tarde. Durante la Edad Media, la ciudad se convirtió en una ruina hasta la llegada del esplendoroso Cinquecento del Renacimiento italiano en el que artistas de la talla de Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) o Rafael, su enemigo, devuelven el esplendor perdido. Estos años, sin embargo, también reflejan las ansias de poder y notoriedad de los distintos Papas, desde Julio II en adelante, que gastaban el presupuesto en obras para perpetuar su imagen y en guerrear. Sin embargo, este apogeo papal, convirtió Roma en la capital católica del mundo (y lo sigue siendo). No en vano, es la única ciudad que tiene en su interior un Estado extranjero: Ciudad del Vaticano, que se encuentra bajo el poder temporal del Papa. Por tal motivo, se la ha conocido también como la capital de los dos Estados.

Una imagen distinta del Foro con el Coliseo al fondo

Roma sobre Roma

La antigua capital del Imperio romano tuvo tanta influencia en la sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, el arte, la arquitectura, la filosofía, la religión, el derecho y la moral que su impronta, siglos después, se mantiene en el subsuelo. De hecho, Roma está construída sobre la otra Roma y aquí das una patada a una piedra o haces un agujero en el suelo, y aparece algún resto aqueológico de extraordinario interés cultural e histórico. Por eso, los locales que se abren en la ciudad deben contar con una cata arqueológica previa y, en caso de encontrar agún vestigio, habilitar un paso para que los transeuntes pueda visitarlos., como ocurre, por ejemplo, cn la Osteria Da Meo Pataca en el mismo Trastevere (barrio que está detrás de río Tíber).

De modo que es la ciudad con la más alta concentración de bienes históricos y arquitectónicos del mundo y su centro histórico está delimitado por el perímetro que marcan las murallas Aurelianas. En 1980, junto a las propiedades extraterritoriales de la Santa Sede que se encuentran en la ciudad y la Basílica de San Pablo Extramuros, fue incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco (un poco tarde, tal vez).

Qué ver

Ya se ha dicho que es la ciudad con mayor concentración de bienes arquitectónicos del mundo y también de los más conocidos y fotografiados como el Coliseo, El Foro Romano o la Fontana di Trevi, famosa por sus monedas y sus deseos, y llevada al cine de forma magistral por Federico Fellini en una de sus obras maestras: La Dolce Vita, protagonizada por el galán italiano por excelencia, Marcelo Mastroianni, y donde se ve el famoso baño de Anita Ekberg en la fuente. Italia en vena; Italia en la piel.

A Mastroianni tuvimos la suerte y el honor de conocerlo en Lisboa, mientras rodaba Sostiene Pereira. Nosotros nos alojábamos en su mismo hotel y tras invitarle a un café (que nadie pagó porque los propietarios del hotel nos invitaron amablemente) nos ganó del todo, si es que nos quedaba alguna duda (que no nos quedaba) de que era un crack de los pies a la cabeza. Así que salimos de este breve encuentro con la idea de que nosotros también queríamos ser Marcelo y ahí seguimos.

Trastevere

Fontana di Trevi

Si te sitúas en el monumento a Victor Manuel y frente a la Vía del Corso, la Fontana di Trevi queda después de un par de calles a la derecha. Es una de las mayores fuentes monumentales del Barroco y está situada en el rione de Trevi. A pesar de que “está prohibido”, los turistas siguen tirando monedas a la fuente con la ilusión de volver algún día. Es como decir Arrivederci Roma.

Fontana Di Trevi

Foro Romano

El Foro Romano era la zona central de la antigua Roma, semejante a las plazas centrales en las ciudades actuales, donde se encuentran las instituciones de gobierno, mercado y religión. Alli estaba todo y allí sigue todo, enclavado entre El Coliseo y plaza de Victor Manuel.

Panoramica del Foro romano

El Coliseo

El Coliseo o Anfiteatro Flavio es uno de los símbolos de Roma. Comenzó a construirse en el año 72 bajo el régimen de Vespasiano y se terminó ocho años después durante el mandato del emperador Tito. Tras su construcción se convirtió en el mayor anfiteatro romano, con unas dimensiones de 188 metros de longitud, 156 metros de anchura y 57 metros de altura. Cada año lo visitan más de 6 millones de turistas.

Coliseo de Roma

Piazza di Venezia

La Piazza di Venezia está situada del centro de Roma, y es una zona de “quedada” para los turistas. Famosa por el controvertido “mausoleo” en mármol blanco (conocido como Altare della Patria ) erigido para honrar al primer rey italiano Víctor Manuel II que intervino en la unificación italiana, toma el nombre del Palacio Venezia, sito en la misma plaza, desde cuyos balcones el dictador Benito Mussolini arengaba a los seguidores del Fascio y desde donde declaró la guerra a Francia e Inglaterra. La plaza se sitúa a los pies de la colina del Capitolio y cerca del Foro Romano.

Piazza di Venezia y monumento a Victor Manuel

Piazza di Navona

Caminando por via del Corso, y justo al otro lado de la Fontana di Trevi, es decir a la izquierda, se encuentra una de las plazas más bellas de la capital. Se llama Piazza Navona y reúne esculturas, fuentes y edificios de gran valor artístico. Es uno de los lugares de concentración de los romanos que se mezclan aqui con los turistas en sus animados bares y restaurantes. Al lado, en una de sus esquinas, se encuentra Campo de’ Fiori, otra piazzeta muy recomendable.

Plaza Navona

El Panteón

El Panteón de Agripa o Panteón de Roma es un templo de planta circular y una de las obras maestras “menos conocidas” de la capital. Fue construido por el emperador Adriano entre los años 118 y 125 d. C. sobre otro templo; el de Agripa, destruido por un incendio en el año 80. Dedicado a todos los dioses, es uno de los edificios mejor conservados de la antigua Roma. Lo más sorprendente no solo son sus medidas -el edificio circular mide exactamente lo mismo de diámetro que de altura: 43,30 metros- sino que cuenta con una cúpula, con el mismo diámetro, mayor que la de la Basílica de San Pedro y por la que entra un haz de luz inquietante y purificadora. Este óculo de 8,92 metros de diámetro, permite que la luz natural ilumine todo el edificio. Un espectáculo. No os lo perdais.

El Óculo de Panteón

Piazza de España

Sus escaleras no solo son famosas, sino insuperables, y sus dos barquetas “a pie de pista”, algunas de las màs fotografiadas de la ciudad. Es un conjunto de pasos que se completan subiendo una cuesta empinada entre la Piazza di Spagna en la base y la Piazza Trinità dei Monti, en la parte superior. Si hace bueno, siéntate y observa, No serás el único/a que lo haga, ni el último o última que suspire por la belleza del lugar.

Plaza de España, al final de Via Condotti

Villa Borghese y Piazza del Popolo

La Piazza del Popolo, con su columna de babel, en el medio, está al lado de uno de los jardines más famosos de la capital conocidos como Villa Borguese. Se discute si el nombre de la plaza se corresponde con la capilla que se levantó en 1.099 o por la abundancia de chopos en esta zona. En cuanto al parque, es uno de los más bellos y de visita imprescindible.

Vista desde Villa Borghese

Vaticano

Aunque la Capilla Sixtina es la joya de la corona del Estado Vaticano, no hay que olvidar que esta zona de la capital italiana también cuenta con el castillo de Sant Angelo y, desde luego, la ostentosa catedral de San Pedro. En concreto, la Capilla Sixtina pertenece al Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano, la residencia oficial del Papa. Se trata de la estancia más conocida del conjunto palaciego por las pinturas al fresco realizadas allí por el genio Miguel Angel. Por su parte, la Basílica de San Pedro cuenta con el mayor espacio interior de una iglesia cristiana en el mundo, ​ presenta 193 m de longitud, 44,5 m de altura.

Plaza del Vaticano, San Pedro y Capilla Sixtina

Moisés y Miguel Angel

La historia del Moisés de Miguel Angel es muy curiosa dado que su escultura, realizada en mármol de Carrara sufrió multitud de vicisitudes por culpa de la falta de presupuesto. La escultura fue un encargo del papa Julio II para su mausoleo en la basílica donde se encuentra actualmente (San Pedro in Vincoli) y formaba parte de un pedido inicial de otras 20, cuyas maquetas Miguel Angel destruyó endadado al enterarse de que su esfuerzo machacando piedra en la canteras de Carrara no iban a servir para mucho, ya que el pedido se suspendía.
Moisés representa al Moisés bíblico en el libro del Éxodo. La obra retrata el momento en que Moisés desciende del monte Sinaí con la tabla de los diez mandamientos y se encuentra con los israelitas adorando a un becerro de oro. La estatua mide mide 253 centímetros de alto y se encuadra dentro del realismo. Como curosidad, decir que la estatua es tan real que el propio Miguel Angel Buonarroti se colocó desafiante delante del Moisés al que golpeó con un martillo y le gritó: ¡Habla! .

La boca de la verdad

Da cosilla meter la mano en un agujero como este. La Boca de la verdad es una antigua máscara de mármol pavonazzetto, colocada en la pared de la Iglesia de Santa Maria in Cosmedin en el año 1632. Actualmente, son legiones los turistas que llegan hasta este lugar, un tanto alejdo del centro, para probar su sinceridad sin sufrir escarnio alguno.

La boca de la verdad

Circo Máximo

El Circo Máximo, creado bajo el mando del quinto rey de Roma, Lucio Tarquinio Prisco, fue un estadio para carreras de carros de la Antigua Roma. Se erigió en el valle entre los montes Aventino y Palatino

El Arco de Constantino

Justo al lado del Coliseo se halla el famoso arco de Constanino. Precioso, señorial, impactante. Es un arco del triunfo que se levantó para conmemorar la victoria de Constantino I el Grande en la batalla del Puente Milvio, el 28 de octubre del 312.

Arco de Constantino

Otras visitas

Campidoglio. Plaza diseñada por Miguel Angel. Está situada entre el Foro y el Campo Marcio o de Marte, es una de las más famosas y altas de las siete colinas de Roma. El pintor y escultor diseñó la plaza de forma que estuviera orientada hacia la Basílica de San Pedro. Largo di Torre Argentina Es una superficie que aloja cuatro templos romanos republicanos, y los restos del Teatro de Pompeyo. Se encuentra en el antiguo Campo de Marte. La Columna Trajana o Columna de Trajano es un monumento conmemorativo erigido en Roma por orden del emperador Trajano. Se encuentra en el Foro de Trajano, cerca del Quirinal, al norte del Foro Romano. La villa de Adriano, conocida comúnmente como Villa Adriana, es uno de los más famosos complejos arqueológicos romanos. Está situada a 23 kilómetros de Roma, en las afueras de Tívoli. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999 . El monte Palatino forma parte de la llamada Roma Quadrata. El Palatino es la más céntrica de las siete colinas de Roma, y la de menor elevación: se alza a 50 m​ sobre el Foro Romano, quedando entre éste y el Circo Máximo . Las Termas de Caracala o termas Antoninas fueron unos baños públicos de la Roma imperial. Se construyeron entre 212 y 217 d. C., bajo el gobierno del emperador Caracalla. Allí actuaron los tres tenores (Carreras, Domingo y Pavarotti). Trastévere (literalmente, detrás del Tiber). Es una zona bohemia, original y colorida que se aferra a sus raíces de clase obrera con siglos de historia. El barrio es famoso por sus restaurantes de comida italiana innovadores y tradicionales, cervecerías y tiendas artesanales. Via del Corso, Frattina y Condotti. Estas tres calles forman un eje con las tiendas más lujosas de Roma y de precios prohibitivos.

Via del Corso

Comer

Roma es una ciudad bastante cara también a la hora de comer. Por eso no es fácil elegir y encontrar sitio en un restaurante bueno, bonito y barato. Así las cosas, solo hay un par de restaurantes con estrella Michelin medianamente asequibles. Uno es el Moma, situado en la mítica Vía Venetto -junto a Condotti, Fratinna y Corso, la calle mas improtante- donde podrás comer desde 50€ y Bistrot 64 . También puedes optar por el Domenico dal 1968 , entre 30 y 50 € , el Profumo di Mirto , especializado en pescado, un poco más caro, entre 25 y 80 €, y el Al Ristoro degli Angeli de 26 a 60 €. (estos tres útimos son bidendum). Luego tienes Mamma Angelina 25 a 41€ , Vuliò, que se ha puesto de moda por su comida callejera,  Piro Osateria di Pesce , Rione XIV Bristrot, Sfiziarte, Cipasso, y, por supuesto, Antonio Al Pantheon, todos estos con precios mucho más contenidos y una comida de calidad. Además, y por sugerencia de nuestro amigo y chef de Don Giovanni (en Madrid), Andrea Tumbarello, añadimos otros tres locales que, como los anteriormente citados, ofrecen una altísima calidad: Armando al Pantehon, Salumeria Roscioli y Pizzeria da Baffetto.

Bristrot 64, Moma, Ristoro degli Angeli y Domenico dal 1968

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