La gramática, linkedin y los cuescos

¿Por qué la tristeza huele tan mal?

Hace unos días los académicos de la lengua nos sorprendieron con algunos cambios gramaticales y semánticos que ya amenazan de muerte a varias palabras, sobre todo las que llevan Ch y Ll, y también la fonética de la y griega que pasa a llamarse ye. Supongo que la Ch y la Ll han sido, desde siempre, dos elementos gramaticales incómodos, como la gente que es políticamente incorrecta.

Así que los académicos iberoamericanos han realizado una limpieza étnica por el bien del idioma común -el español, fuera de España, y el castellano, dentro de nuestro país- que no tendría mayor importancia si no fuera porque resta cierta riqueza a nuestro vocabulario. No sé como vamos a pronunciar chocolate o llave, y parece rudo fonetizar con la yé, término más tosco que la y griega. Es como cagar -con perdón- y sus eufemismos populares de ‘hacer aguas mayores, de vientre o de cuerpo’.

De hecho, siempre me han fascinado estas expresiones (muchas de ellas rurales) que han conseguido suavizar otras relacionadas con la expulsión de excrecencias y coprolitos humanos. Miré en el diccionario un día que estaba en plan escatológico y no encontré correlato para ninguna de esas expresiones eufemísticas, aunque sí existían de su hermano menor, el pedo o ventosidad, que si va acompañado de sonido de viento se le denomina cuesco. ¿No me digais que no es mucho más bonito hablar de uno o varios cuescos como preludio de hacer de cuerpo?

El problema es que alguien no versado en los eufemismos del vientre, puede que al oirnos no se entere de nada. Como si fuera un guiri o Zapatero después de las elecciones catalanas, o como el Real Madrid después de sufrir el rodillo azulgrana. Un día los mercados se tiraron un cuesco y ZP ni lo oyó – con yé- ni lo olfateó. Llegaba la crisis y ésta hacía de vientre allá por donde pasaba, y ZP tampoco olió más que una desaceleración de cuescos acelerados. Por culpa de eso, estamos a punto de irnos a la mier.. o guano, o estamos con la mier… al cuello, mientras los cuescos de la Unión Europea, Merkel y hasta de los de Palacagüina, ni los olemos.

Así que, lo queramos o no, estamos en un mundo que se pasa el día haciendo de cuerpo. Unos porque se cubren de guano cada día, otros porque tienen que aguantar la porquería (otro eufemismo) y la mayoría porque cada vez que suena un ruido de tacones por el pasillo de la oficina -o de sables- piensan que les van a poner de patitas en la calle. Hay tanto miedo que Linkedin se ha convertido en una red de plañideras (social, eso sí) donde chicos y chicas que no pueden ayudar a otros a encontrar un empleo se hacen invitaciones sucesivas en un descontrol y pérdida de tiempo absolutas.

No digo yo que Linkedin -fundado en 2002 para hacer relaciones comerciales o profesionales- sea una inutilidad, pero en estos momentos no tiene sentido para cumplir los objetivos para los que se creó. Debería renombrarse como Amiguetedin o Cagatedin, porque la mayoría de los que están y tienen trabajo no saben cuanto les va a durar….así que, ¿cómo van a ofrecer trabajo a otros? Bastante tienen con rezar y cuidar que no les pase nada malo mañana.

Pero esto me lleva a otra reflexión aún más demoledora y es que Linkedin sólo funciona cuando las cosas van bien o la gente tiene trabajo, pero no sirve cuando las cosas van mal. Pero lo peor es que esto de que todo funciona cuando las cosas van bien y no funcionan cuando van mal -y no es una perogrullada- tiene que ver con la situación actual y el mundo que vivimos. Decimos que somos solidarios, y muchas veces hasta presumimos de ello, pero, en realidad, somos bastante individualistas y la crisis nos ha aislado más de lo que estamos por naturaleza.

Así que si tienes la mala suerte de quedar en paro o de sufrir cualquier otra adversidad que te convierta en un cuesco humano no esperes que nadie te ayude o te llame siquiera para ver como estás, si sobrevives o, simplemente, si estás depre. Por eso las soluciones a estos males siempre son individuales y no colectivas, y, por lo mismo, las redes sociales profesionales en estos momentos no valen para nada. Cuando las cosas van mal, por ejemplo, las empresas prescinden de la comunicación (la buena) o el marketing, a pesar de ser cuando más lo necesitan; consumimos menos, cuando es preciso consumir mas y el paquito chocolatero se cobra (la SGAE) como si fuera el último concierto de los Rolling Stones, cuando deberían regalárselo a estos inversores que son los novios.

La nueva Ortografía de la Real Academia Española, ratificada el pasado 28 de noviembre en la Feria del Libro de Guadalajara (México), durante el pleno de las 22 academias del mundo, va a cambiar “quórum” por cuórum y “Qatar” será Catar. Así que tendremos que leer la frase entera para saber si hablamos de un melón o un país.

Además, se eliminan las tildes de “solo”y “guion”. También se quita la de los
demostrativos (este, esta…) y de la “o” entre números (5 o 6). Lo peor es que escribir guion con tilde será considerado falta de ortografía a partir de 2011, como también ponerlo en las palabras hui (me piré), riais (os partisteis la caja), Sion (pobres pueblos de oriente medio), truhan (o señor) y fiel (esta da igual porque casi nadie conoce el significado de una palabra que algunos incluso creen que es una marca de detergente).

Pero no es vengais abajo. Reconvertiros, como dicen machaconamente los gurús de la sociología. Y si todo va mal, volveros a Sacedón, como aconsejaba en una famosa canción Flo Fernández, o escribir mil veces sólo (solamente) guión, huí y truhán con tilde, para quitaros el estrés.

¿Por qué será que todas estas palabras me recuerdan a algún presidente de Gobierno? No tengo arreglo, ¡qué cabeza, por Dios¡

Un comentario en «La gramática, linkedin y los cuescos»

  1. Lo leo y lo releo y cada vez me parece mejor. ¿Cómo te las arreglas para enlazar temas tan dispares y conseguir que todo encaje y se convierta en un espejo de este mundo tan absurdo en el que vivimos? Y el título, por cierto, es fantástico. Qué bueno…

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