El presidente ya tiene ministra de Trabajo

Zapatero en su Belén

Un día me va a dar un pasmo, y, si eso llega a ocurrir, será fruto del aburrimiento, lo sé. Hay gente que se flagela con una fusta (picha de toro, los más rurales) y otros con los programas del corazón, pero yo lo hago viendo el tiempo de la 1. Nada me produce más aburrimiento que los mítines meteorológicos de la chiquita (en realidad es alta) que gobierna las borrascas oficiales. Está moviéndose todo el rato, como si tuviera el baile San Vito– y para decirte si lloverá o no, emplea no menos de cinco capas de gráficos incomprensibles de isobaras, vientos racheados, ciclones circusnpectos y bajas presiones traicioneras.

Al final de sus largos ‘spech’ te vas del canal sin saber lo que ha querido decir, y si hará sol o, por el contrario, tendremos que sacar las botas katiuskas. Es parecido a lo que le ocurre a nuestro desprestigiado presidente del Gobierno: el rey de los eslóganes absurdos.

En paralelo a la mujer del tiempo, aburre a las ovejas, y envuelve tanto las respuestas en su papel Albal semántico que casi nunca sabes lo que ha querido decir (ni el tampoco, que es lo más grave).
El otro día le oí en una de esas entrevistas amables que le hacen de vez en cuando en radio nacional (para que se explique ante los españoles), y aparte de lo absurdo del anuncio de promoción de la propia cadena -¡la primera entrevista que concede el presidente tras la huelga general¿, jeje, anunciaban a bombo y platillo-, lo que más me llamó la tención fue su nuevo latiguillo. ¿Os acordais de lo del talante?, pues ahora tiene otro. Se trata del «sentido de la responsabilidad» y acusa a todo el mundo de no poseerlo, menos él, claro, que llamó a la crisis aceleración desacelerada y que tiene tal número de parados que dobla al pais con resultados más pobres de la Unión Europea.

Está ido. Se le ha ido la chola (o cabeza). Imbuido en su propio caldo mental mojado en cecina, por aquello de que es de León, ya no sabe para donde tirar, el hombre. Pero no quiere dimitir. Igual que le currió a Aznar con la famosa foto de las Azores y todo lo que vino después, Zapatero está al borde de la psicopatía política. Pero lo mejor está por llegar: como el ministro de trabajo o del paro, mejor dicho, Corbacho, se vuelve a Cataluña para concurrir a las elecciones, a mister ZP no le queda otra que nombrar sucesor.

Así que, dentro de poco empezarán a salir las quinielas con los nombres de los candidatos, pero nadie acertará. Sin embargo, yo he tenido acceso a documentos clasificados de la Moncloa y sé lo que piensa el presidente. Os voy a dar una pista: Pepiño Blanco ya estuvo en la cadena de Tv en donde también aparece la nueva ministra. ¡Vaya¡, se me ha escapado. Ya son dos pistas: es mujer y sale en T5. Blanco y en botella –en este caso sería Blanco y a Belén Pastores-. Sí chicos/as, la nueva ministra será Belén Esteban, la princesa del pueblo. Vamos mejorando.Ya queda menos para 2011.

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