Cosas que no debes hacer después de separarte

…..o porqué los famosos parecen de plástico

Vienen sin instrucciones, como los recién nacidos –aunque, ahora, los de la maternidad 2.0 ya no llegan con un pan debajo del brazo, sino indignados, por la situación económico-social, se entiende- … y se echa de menos el manual. Os hablo de las separaciones ,en general – sea de nuestro perro pequinés, nuestro buga serie M, o del trabajo- y de las separaciones emocionales, en particular.

Por ejemplo, hay síntomas comunes a todas ellas como el estado depresivo, el abandono generalizado, las pocas ganas para hacer cualquier cosa y el decir ‘todo me da igual’. Eso, salvo que formeis parte del llamado grupo de ‘famosos’ porque, no sé si os habéis dado cuenta, de que los famosos (y sus vástagos) parecen de plástico.

Una persona ‘normal’ se separa y se le cae el mundo encima (bueno, al pobre Bisbal parece que también), el cielo se le pone más negro que el tizón y las noches no tienen fin, se vuelve inapetente, insomne…en fin, una tragedia en toda su extensión. Sin embargo, si le sucede a un famoso la herida cura tan rápido que a los dos días ( o menos) ya están con otro y/o con otra.

Lucen sonrisa de oreja a oreja, y hasta sus hijos parecen de plástico, porque, a simple vista, ni sienten ni padecen. A ti se te ocurre presentar a tu hijo/a a tu novio/a antes de la mayoría de edad, y hasta te hace vudú a escondidas. Sin embargo, a los famosos sus hijos les hacen la ola. Yo he llegado a pensar que no son humanos, o que la mercromina que usan para curar sus heridas es tan ‘premium y exclusiva’ que funciona como el bálsamo de fierabrás, que, como sabeis utilizaba algún personaje de El Quijote, porque todo lo cura.

Aparte de eso y consciente de que no existe un manual de qué hacer (o no hacer, más bien) después de separarse, me voy a permitir daros algunos consejillos.

1. Conviértete en un/a samurái del hogar. Aprende a poner la lavadora, plancha y supera la tortilla a la francesa. No pongas ropa de blanco y color junta a lavar, sobre todo si has puesto en la colada la camiseta que te acaban de regalar con los congelados Fingus o la de la revista Pelma.

2. No vuelvas a casa de tus padres, si no quieres que el Sálvame normal y el de Luxe se instalen en tu vida; que Amar en tiempos revueltos se convierta en una obsesión o que te controlen incluso las veces que vas al baño.

3. Si, por lo que sea, tienes que volver con tus padres, pon un tabique doble en la que va a ser tu habitación, abre una puerta de salida a la calle e instálate un baño propio, es la única forma de tener algo de independencia.

4. Si tampoco puedes, entonces habla con tus padres y diles que estás más quemao que el mapa de Bonanza y que el hecho de que te torturen con sus preguntas sólo lleva a un final similar al de la Matanza de Texas, Puerto Urraco o No es un País Para Viejos.

5. Evita ir hecho/a un cromo. Viste discretamente y tampoco te creas que eres la Obregón de Tribulete, a ver si la lías. La ropa del mercadillo puede que esté bien, pero, cuidado que hay mucha gente que se viste como su hija/o pequeño y da grima.

6. Si eres chico, aféitate con cierta frecuencia. Si eres chica, también.

7. Haz pis (ahora sí) sin mojar la taza del WC y deja de poner los tangas sobre el microondas. El orden (ya tienes bastante desorden personal) es fundamental.

8. No dejes que tus amigos/as te preparen citas a ciegas. Los ‘torraos’ les gustan a ellos, pero seguro que a ti no. Si el que te presentan está bueno/a, hay que desconfiar…seguro que está hecho en Taiwan. Y, si no, pa cargar con una maleta con más defectos que el sistema financiero, virgencita que me quede como estoy.

9. Huye del todo a un euro emocional. Para marcas blancas ya están la de los supermercados y las del bañador en verano. Internet es una oportunidad y una trampa. Recuerda que los pretendientes/tas que te encuentres pueden ser el abuelo cebolleta (excluido Felipe González), Mr Bean (excluido Zapatero), un experto en cambio climático (excluidos el primo de Rajoy y Aznar) o incluso a la abuelita Paz… y presentarse como el amor de tu vida. Y recuerda que el Marinero Tarugo, Freddy Kruger, la Choni, el Bombero Torero, el Contraecho de San Blas y los imitadores de Carmen de Mairena también pululan por la Red.

10. No te pilles cogorzas cada dos por tres. Una copichuela en compañía suele estar bien, pero sin pasarse. ¡Ah, y muy importante!. Si tienes la suerte de irte a vivir solo/a, no permitas que tus amigos/as hagan de tu casa la madre de todas las fiestas, ni que se convierta en la discoteca Cosmos porque jamás podrás echarles a la calle y te tocará limpiar a tí.

Finalmente, si te separas, no conduzcas a lo loco, ni te compres una moto de gran cilindrada si nunca has pillao ni un vespino, porque los quitamiedos de las carreteras tienen cientos de señales de penitentes que han acabado allí purgando sus penas. Fin.

4 comentarios en «Cosas que no debes hacer después de separarte»

  1. Querido emmmano……..me siento identificada, salvo en lo de poner las lavadoras (que ya me lo tenía más que aprendido) y lo de las cogorzas (que el alcohol y yo estamos reñidos y ya a mis 37, me da casi vergüenza que me vean borracha).

    Se te ha olvidado poner la separación con la mochila, esa vuelta a casa no es el sálvame…es TELECINCO AL COMPLETO Y TODOS SUS PROGRAMAS!!!

    Muack! gracias por las risas

  2. Jobar, qué risera más tonta me ha entrado leyendote, hijo "mido". Lo de la Discoteca Cosmos y el tanga en el microondas me ha llegado tan hasta el tuétano que he sufrido espasmos y tics parpebrales de gran intensidad.
    Dices verdades como puños, como siempre.

    Me adhiero a los agradecimientos por las risas proporcionadas, desde lalinde de la Alcarria.

  3. Ojala todas las separaciones sean tan estupendas como piensas…Me encanta. Pero la realidad este que tu corazón esta ….

    Gracias por alegrarme estos "viernes" con estos cuentos tan, tan buenos. Que imaginación tienes. Siempre cerca. Muy, muy cerca.

  4. Como todos los "viernes" gran momento. La pena es que siempre que da uno que es el que más se deja en el camino.

    Gracias por estas risas y por estar cerca, muy, muy cerca.

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