Alguien fumó sobre el nido del ‘mirlo’

El ansia viva por fumar se va hacia el merme

Miles de mirlos han caído desde la noche de Año Nuevo sobre el estado de Arkansas, Estados Unidos, unos 5.000 de ellos muertos, por causas que aún se desconocen”… así comenzaba una de las noticias post-resaca más impactante del fin de semana –aparte de la que ofreció el mirlo asturiano, Alvarez Cascos– en la mayoría de diarios nacionales.

Los técnicos medioambientales norteamericanos no saben cuál ha sido la razón de tal debacle. En principio, se atribuyó al ‘ansia viva’ de un grupo de españoles que pasaban las navidades en este Estado del centro de EEUU y que al grito de “ave que vuela, a la cazuela”, habrían realizado una batida espectacular, pero un grupo de investigadores españoles, para más señas, del pueblo de Cachorrillas, han dado con la clave: los mirlos eran fumadores.

Aún no han desvelado si eran fumadores activos o pasivos, porque tienen que hacerles la autopsia, pero se sabe que eran fumadores porque alguno de ellos tenía aún entre sus pequeñas patas la taza de café, y otros el pincho de tortilla y el sol y sombra. También se especula con que fueran fumadores porque alguno de los fallecidos viajaba en su coche, ahumado y con las ventanillas cerradas; incluso, algunos iluminados ya han hecho saber que se trataría de una señal llegada del cielo para los españoles, ya que los hechos ocurrieron justo el día en que entraba en vigor la prohibición de fumar en todos los locales cerrados de nuestro país.

Y es que, aparte de advertencias más o menos celestes, que no celestiales, la prohibición del tabaco va a poner de moda de nuevo al ‘tipo del butano’, desbancando de ese púlpito del erotismo femenino a los mismísimos bomberos, porque muchos locales van a tirar de estufas de este gas para calentar las terrazas en las que van a purgar sus penas nicotínicas los fumadores. De forma que las ciudades españolas van a cambiar su fisonomía mediterránea por otra más nórdica con la gente apostada bajo las estufas para fumar.

Pero el futuro es para los modistos y los fabricantes de mantas que tengan visión de futuro. ¿Paduana y Mora? Se van a forrar. Lo de las estufas es flor de un día. Cuando los hosteleros se den cuenta de que el margen de la caña y el café –que deja mucho margen, por cierto-, se lo come el gasto en butano de las estufas (una bombona dura unos dos días), tirarán al “merme”, que diría el humorista José Mota, y no las encenderán. Entonces es cuando entrarán en liza las mantas y veremos a los fumadores apostados en las puertas de bares y restaurantes en sus sillitas y con las prendas por encima de piernas y hombros, como si fueran los inquilinos de una residencia de la tercera edad.

En fin, que la culpa de todo la tiene Zapatero (esto va por los que aún fuman) y, por cierto, por una vez ha acertado con una ley que, dicho sea de paso, tenía que haber aplicado antes.

No nos engañemos, amigos. Una vez que pase la vorágine inicial y las noticias de la tele ya no muestren a ciudadanos indignados o alegres por la prohibición de fumar (o sea, dentro de unos días), el lío se habrá terminado y nadie se acordará de ello. Si ya nadie se acuerda del terremoto de Haití, con la hambruna que sigue pasando allí la gente, del ‘fumeque’ no se va a acordar ni el Tato. En Irlanda y en Italia también lo prohibieron hace años y no pasó nada.

En un mundo cada vez más necesitado de sostenibilidad, ecología y gestión (también de la salud) responsable, parece una incongruencia querer envenenarnos voluntariamente con el tabaco (aunque ya digo, que quien quiera es libre de hacerlo, si no echa el humo a quien no quiere). ¡Y ojo al parche!, la Unión Europea sólo está esperando que aquí también caigan algunos mirlos, grajos o avutardas sobre el albero de la UE, para prohibirlo en todos los países de la Unión.

Yo, mientras tanto, seguiré atento a los datos de la autopsia de los mirlos americanos. Quiero estar seguro de que no eran fumadores pasivos porque, de lo contrario, empezaría a preocuparme seriamente.

2 comentarios en «Alguien fumó sobre el nido del ‘mirlo’»

  1. Fantástico. Y lo de las mantitas a la puerta de los bares ya ha llegado, que lo he visto en el telediario. Da hasta penilla, ahí sentados, expuestos al frío, al granizo y a las lluvias de mirlos fulminados. A ver si así se animan y lo van dejando…

  2. En Holanda (desconozco si la ley es tan estricta como la de aquí) han dado marcha atrás y ya dejan fumar en muchos bares a partir de las 11 de la noche. Y lo de las mantas tiene su lado positivo, te relacionas con el personal y comentas de todo un poco. ¡Cuánto contaminamos los fumadores! ¿Sólo los fumadores?

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