Aín: cuando la naturaleza salvaje ‘se cita’ en Castellón

El pueblo de Aín (o Ahín), en la provincia de Castellón, está encuadrado en el interior de la Sierra de Espadán.

Sorprendente, pintoresco y semi aislado, es uno de esos lugares de España con gran potencial turístico en el que se sobrevive a la sombra de un ciprés.

Y este ciprés es otro pueblo, que se llama Eslida, que no tiene comparación en belleza con Aín y, sin embargo, le ha ganado por la mano la batalla turística que es tanto como decir económica o de subsistencia.

Panorámica de Aín, en una de las hoyas o valles de la sierra de Espadán

No es la primera vez que sucede ni será la última que un pueblo bellísimo se ve anulado por otro de inferior categoría pero mejor publicitado o, simplemente, dotado de ubicación mejor o ser lugar de paso.

De paso o de paseo

Dice el refrán que unos tienen fama y otros cardan la lana, y Ain es un lugar de paseo y no de paso, por lo que, como hemos dicho, se ve seriamente penalizado.

Sin embargo el pueblo es maravilloso y está metido en un valle que obliga a que la pedanía se recueste sobre la montaña y tenga sus desniveles.

De origen árabe, su nombre, Aín, significa fuente. El pueblo fue conquistado por Jaime I en 1239 quién mantuvo a la población musulmana bajo la jurisdicción del cadí de Eslida, según consta en la carta puebla de 1242. 

Ain desde el Calvario

Cómo llegar

Para llegar a Ain, desde Valencia hay que tomar la A7 y seguir en dirección a Villareal, y luego la CV223 hacia Artana/Eslida.

Desde allí, la CV223 nos conducirá hasta la sierra de Espadán, para encarar la dirección a Eslida y Aín.

Qué ver

Tras dejar el coche en el aparcamiento habilitado a la entrada del pueblo, lo primero que encontrarás es la plaza del Ayuntamiento,

Luego aparecerá ante ti una fuente, una plaza y la Iglesia de San Miguel.

Este templo, del siglo XVIII, preside el montículo sobre el que se asienta la población y fue la antigua Mezquita durante la época árabe.

Pero callejeando y callejeando descubrirás sus casas encaladas y pintadas de azul y verde, sus callejuelas pintorescas y unas vistas increibles.

El Ayunatmiento

Calvario y lavadero

Aunque el punto fuerte del pueblo es su naturaleza, no cabe duda que otras de sus joyas son el calvario y el lavadero.

El Calvario, con su ermita del siglo XVIII, está rodeado por un impresionante bosque de alcornoques y aloja en su interior la imagen del Cristo, al cual se dedican las principales fiestas de la localidad.

Este calvario cuenta con su Vía Crucis, doce postas, o caídas de Jesús antes de ser crucificado.

En cuanto al lavadero, lo mejor que se puede decir de él es que cuenta con un Mirador con magníficas vistas al valle.

Senderismo a go go

Así que si te gusta la naturaleza salvaje y el senderismo, en Ain disfrutarás de lo lindo.

Una de las rutas (señalizada) más conocida es la que parte desde el Calvario y lleva hasta el castillo.

Una fortaleza que aunque se encuentra en ruinas, tiene unas fantásticas panorámicas, pero que requiere una caminata -os lo advertimos-, en subida, de unos 50 minutos.

En esta zona de Castellón, si llueve, llueve de lo lindo, debido a la sierra de Espadán donde está ubicada, pero el calor y la humedad también pueden acogotar al visitante en pleno verano.

Sierra de Espadán


La Sierra de Espadán es un parque natural que cuenta con un gran macizo montañoso con innumerables fuentes, barrancos y frondosos bosques de alcornoques.

Localizada entre las comarcas del Alto Mijares, Alto Palancia y la Plana Baixa en Castellón, tiene una superficie cercana a los 31.200 Ha.

Estas medidas la convierten en el Espacio Natural Protegido de mayor extensión de la provincia de Castellón y el segundo más extenso de la Comunidad Valenciana.

Callejuela de Ain con sus casas pintadas de blanco y azul

Agua

Sin duda, el agua, es el elemento más significativo de Aín que, como ya adelantamos, en árabe significa fuente.

Por eso, su término municipal está plagado de ellas como ocurre con Fuente Caridad, Fuente Caliente, las Fuentes del Juncaret, Barranco del Rojo y Noguerales.

Pero, sobre todo, impresiona el río subterráneo que discurre por el interior de la Cueva de La Covatilla (ahora cerrada) y cuyas aguas, dicen los lugareños, llegan hasta las cuevas de Sant Josep en la Vall d’ Uxó.

También existen otras cuevas, como las de La Ereta y la de l´Ondero, a las que se puede acceder, pero que entrañan muchas dificultades y algún riesgo para quien no es experto en espeleología.

Mas pistas

Comer y Dormir

Si llegas hasta Aín buscando senderos maravillosos, por cambiar la playa por la montaña, o porque quieres descansar del mar, que sepas que este pueblo está solo a unos 40 minutos de Villareal.

También que si vas para allá, que sepas que en el mismo Ain existe un lujoso hotel rural, el Benialí, y otro de alta categoría, el Verdia, ambos con restaurante, pero que no dan comidas todos los días, así que llevar mochila y bocata puede ser una buena alternativa.

En cuanto a los productos de la tierra son, básicamente, las cerezas y la miel. Y en cuanto a las comidas típicas están la Olla de Poble, el Puchero, el Arròs Caldós, la Paella de Montaña y las Calderas de San Ambrosio.

En repostería son famosas las Orelletes amb Mel (aunque solo los elaboran en fiestas), els Bunyols y los turrones.

Para comer, aparte del citado hotel rural Verdia, existe otra alternativa como es hacer un alto en el Restaurante Paquita, en Eslida, que es el factótum gastronómico de la zona y la envidia de Ain.

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