Ojo Guareña: cien kilómetros de cuevas

El subsuelo del norte de Burgos está lleno de cuevas y Ojo Guareña es el Taj Majal de ellas

Como en otras comarcas de Castilla y León, el agua ha erosionado la roca caliza hasta convertir la piedra en un conjunto kárstico -así se llama técnicamente- de incalculable valor.

Y, precisamente, en este lugar se halla una de las joyas y uno de los los diez conjuntos de cuevas más extensos del Planeta: Ojo Guareña.

Situada en la comarca de Las Merindades, consta de casi un centenar de kilómetros de espléndidos manantiales, sifones, simas, pozos, cañones, cavidades, cuevas, galerías y dolinas.

El precioso paisaje de las Merindades

Y es que socavadas por el río que les da nombre, estas cavidades desembocan en un edificio increíble excavado en la piedra: la ermita de San Bernabé.

San Bernabé

Espectacular. No se puede definir de otra manera. La llegada a pie hasta la ermita (hay un par de parkings al lado), excavada en la piedra, es alucinante.

Pero este templo no es sino la parte visible una gran maraña cuevas, de decenas de kilómetros, lo que les convierte en el conjunto más extenso de la Península Ibérica.

Además de su indiscutible interés espeleológico, en su interior se han localizado varios santuarios prehistóricos.

La ermita está excavada en la piedra

También se encontraron restos de una serie de invertebrados exclusivos, siendo uno de los pocos lugares del mundo en donde se puede seguir con toda claridad la evolución de la religiosidad.

No falta ninguna etapa, así que es posible ver desde el Paleolítico hasta nuestros días.

Eso sí, para ver la ermita y alguna cueva hay que pagar entrada, pero merece la pena.

Entrada a la cueva

Acceso

Se accede por la parte derecha de la iglesia y se sale por la puerta principal.

Os recomendamos pasear un rato por los alrededores y acercarse hasta el ojo del río Guareña y el Centro de Interpretación de Quintanilla del Rebollar.

Centro de interpretación de Quintana

Este centro, aparte de bien montado, os dará una idea de lo que vais a ver o de lo que ya habéis visto, según vayáis antes o después.

Valle del Pas

Portada principal de San Bernabé

Cerca de allí, casi a tiro de piedra, está la ‘frontera natural’ entre Burgos y Cantabría; es decir: el Valle del Pas.

Aparte de las vistas estratosféricas, puedes hacer una parada ‘técnica’ en el pueblo de Vega del Pas y comprar unos sobaos pasiegos –los auténticos- de tamaño XXXLy/o unas quesadas.

Si tienes suerte, y el día que vayas está puesto el mercadillo, también puedes aprovechar para comprarte unos calcetines de los de antes; de los que quitan el frío de verdad, o una sandalias para el calor.

Porque allí en verano se está bien, pero en invierno hace frío y mucho; y si vas en esta época del año conviene ir bien abrigados.

Las calles y empedradas de Vega del Pas convergen en una plaza de casonas de gran belleza arquitectónica.

Entre ellas se encuentra la espadaña de la iglesia parroquial que es del siglo XVII.

Museo de las tres villas

Si está abierto, no debes olvidar pasarte por el pequeño museo etnográfico, llamado “Museo de las Tres Villas Pasiegas“, y en el que se puede contemplar una reproducción de la típica cabaña pasiega.

Finalmente, si no conoces Cantabría, puedes aventurarte a seguir hasta Castrourdiales o Santander y comer en la playa del Sardinero.

Más pistas

Lo que las guías no dicen

Es imprescindible llegar hasta Quintanilla del Rebollar (telf 947138614) para visitar el centro de interpretación (especialmente, si viajas con niños) y de allí partir hacia Ojo Guareña.

Puentedey al anochecer

La carretera está bien señalizada. Y si quereis completar la excursión, por allí también podeis ver desde los rápidos y cascadas del río Engaña, hasta los Canales de
Dulla, pasando por el precioso pueblo de Puentedey.

Lo que no te puedes perder

Ríos, cascadas, valles, cañones ancestrales erosionados por los ríos, águilas, buitres, ermitas excavadas en piedra, pueblos que parecen de cuento y naturaleza en estado puro. Todo es precioso.

Cascada de la Mea

Pero, además, si el camino de vuelta se hace hacia el centro o el sur de la península por la carretera de Burgos, os recomendamos desviarse y hacer un alto en Orbaneja del Castillo.

La Cascada desde dentro de las rocas

Comer y dormir

Un buen plan es parar y comer en Espinosa de los Monteros (en la plaza hay varios restaurantes con menú donde se come de forma correcta y a buen precio).

En Vega del Pas, los mesones son especialistas en la preparación del lechazo y las legumbres, no decimos mas.

En cuanto a los restaurantes, en Burgos capital, teneis Cobo Vintage, que en breve cambiará de ubicación para llamarse Cobo Estratos, del televisivo chef Miguel Cobo, galardonado con una estrella Michelin, (45/75€).

Además un clásico como Casa Ojeda (45/65), el Mesón La Cueva y dos míticos: La Favorita (2/18€) y Alma (18/45€) pero, sobre todo, el mejor en relación calidad/precio es La Fábrica (21/55€).

Comedor de la Favorita

Luego, en el pueblo de Quintanadueñas, La Galería es otro de los destacados,; en Espinosa de los Monteros, el mejor es La Posada de Torre Berrueza (35€) y también tenéis el meson El Cid.

Finalmente, otra de las recomendaciones es desplazaros hasta Borleña para probar los suculentos platos que se sirven en el Mesón de Borleña.

 
 

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