Boston y las ballenas son para el verano

Boston y las ballenas son para el verano, porque en otra época del año puede que no puedas ver en el Atlántico es estos grandes cetáveos.
Boston es  la ciudad americana más ‘europea’ y también la que guarda la esencia de la nación porque, no en vano, fue allí donde se fraguó la declaración de independencia y se celebró por primera vez el Thanksgivings day o día de Acción de Gracias: la celebración más importante del país junto al 4 de julio.
Y es que la capital del estado de Massachusetts no solo es la capital del remo y las ballenas, sino de los filetes más grandes del mundo y la cerveza Samuel Adams. En invierno hay una meteorología imposible así que lo mejor es que viajes entre los meses de mayo a octubre.

Preguntar quién es Samuel Adams en Boston es poco menos que no saber quien es John F. Kennedy: un ‘sacrilegio de tomo y lomo’.
De tomo, cerveza por supuesto, porque la cerveza más famosa de la capital del Estado de Massachusetts es la Samuel Adams; la
Boston Lager; y de lomo (de vaca, por supuesto).
 
Esta cerveza tan peculiar es elaborada por la Boston Beer Company fundada por
Jim Koch, con el objetivo de servir a los norteamericanos una cerveza
genuinamente americana y con mayor calidad a lo que estaban acostumbrados a tomar. Hoy sigue siendo una empresa familiar que no ha sucumbido a las grandes
multinacionales y es tan emblemática como siempre.
Y es que el señor Adams es
uno de los grandes personajes de la historia de Norteamérica. De hecho, fue uno
de los inspiradores del motín del té de Boston, en 1773 y desarrolló una activa
labor de propaganda política, al tiempo que fue miembro del Congreso
Continental de Filadelfia. Participó igual que su primo, John Adams, en el
proyecto de la constitución de la comunidad de Massachusetts, y fue uno de los
votantes de la declaración de independencia de 1776

Samuel Adams, siempre presente

Por si no fuera suficiente, en esta ciudad se fraguó y celebró la primera cena de acción de Gracias, una
celebración importantísima para los norteamericanos y que suele celebrarse con
Pavo como alimento clave. De hecho, la empresa española de Cascajares comenzó a
introducir sus productos con motivo de esta cena y sus famosos capones ahora
también triunfan en Canadá. 
Pues bien, esta primer cena se produjo en otoño
de 1621 y la celebraron los colonos de Plimouth (el ‘puerto de Boston) que
habían llegado en el Mayflower y que sobrevivieron a las duras condiciones del lugar gracias a la ayuda de los
indios Wampanoag que les enseñaron a pescar y a cosechar. Esta primera cosecha
se celebró con una comida que fue bautizada con el nombre de Acción de Gracias.

Las casas de ladrillo de Beacon Hill

Pero visitar Boston, aparte
de respirar cultura y buena calidad de vida (tiene los mejores hospitales,
universidades, laboratorios de EEUU), es estar cerca de la esencia. Aquí se
excavó el primer metro de Estados Unidos, se construyó la primera biblioteca y
la primera escuela pública. Así que podría decirse: ¡Boston, contigo empezó
todo!

entrada el metro

Lo primero que cabe decir de esta ciudad es que es ‘abarcable’, pequeña casi, para lo que se estila en
Estados Unidos. Para conocerla, lo más habitual es hacer lo que se conoce como
el Freedom Trail traducido “sendero de la libertad”: un recorrido
turístico de unos 4 km de distancia que pasa por los sitios más emblemáticos de
la ciudad que los bostonianos han tenido el detalle de marcar como si fuera un sendero
de la sierra de Madrid; en este caso con una línea roja pintada en la acera
para que los turistas no se pierdan. El recorrido permite visitar los
principales monumentos y edificios del centro de Boston y Charlestown y va
desde Down Town pasando por China Town, Financial District, Fort Point, North
End
hasta Beacon Hill.

Una de los edificios que no
debeis perderos es el Faneuil Hall, conocido como la “cuna de la
Libertad” y que en época colonial tenía un mercado en el primer piso, mientras
que el segundo estaba dedicado a mítines donde políticos, como el inefable Adams,
lanzaban sus soflamas desde el púlpito. Justo a la espalda de este edificio se
encuentra al famoso y chulísimo Quincy
Market
que tampoco os podeis perder y que además os servirá para hacer un alto
en el camino, tomar (why not?) una Samuel Adams y una hamburguesa XXXXL.
La mejor época para viajar sin
duda comienza en un par de meses, en mayo, porque antes suele haber nieve y hace mucho
frío, y se prolonga hasta octubre. Asimismo, Boston siempre tiene el encanto añadido de poder tomar un barco
en el puerto de Plymouth y largarse a ver ballenas. Si te mareas en los barcos,
olvida esta opción porque dependiendo de cómo esté ese día el Atlántico puedes
echar hasta la primera papilla.

Aunque la langosta es el
crustáceo más bostoniano, las hamburguesas y la carne aquí, aparte de tener
dimensiones increíbles para un españolito de a pie, es de gran calidad. En
deportes, los equipos locales son, en baloncesto, los Boston Celtics,ahora de
capa caída y en claro declive desde la retirada del gran Larry Bird (‘apodado el pájaro por su nariz aguileña’), pero
sobre todo del equipo de beisbol de los héroes locales, los Red Sox (media rojas)

el famoso Quincy Market

En cuanto a la ciudad en sí, los principales barrios ‘paseables’ de Boston son Fort Point –la orilla marítima de
la capital- hoy bohemia y artística y que alberga el Instituto de Arte Contemporáneo y Beacon Hill, el más pijo de
la ciudad; tipo Nothing Hill en Londres. Aquí se encuentran los famosos
edificios de ladrillos rojos y vive lo más granado de la ciudad. Bares,
restaurantes de postín y tiendas de moda conviven en este barrio tan guay. También  es interesante South End, famoso por la
profusión de casas victorianas y ser el barrio gay, y una de las calles con más oferta gastronómia como esTremon Street y además del barrio ‘suburbial’ de Jamaica Plain.Se
llama así porque es el barrio latino y está poblado principalmente por puertoriqueños y dominicanos, y la calle que lo atraviesa es Centre
Street. 
Finalmente, muy cerca de allí están Harward y el famoso Arnold
Arboretum (parque), aquí hay infinidad de cafes y restaurantes donde tomar algo de forma informal rodeado de veinteañeros y
veinteañeras de `supuesto`intelecto sobresaliente’. Pero, vamos, que si vas a estar pocos
días en Boston porque tu destino es, en realidad,  New York o las cataratas del Niágara, mejor
sigue la ‘delgada línea roja’

MAS PISTAS
LO QUE LAS
GUIAS NO DICEN
Aparte de la
cerveza Samuel Adams, poco saben que la empresa de Dunkin Donuts fue creada en Quincy,
en  la zona metropolitana de Boston, en
1950, y su sede sigue ubicada en el estado de Massachusetts. En Union Square, además,  se
puede tomar una de las delicatesen de estos roscos que apasiona a los
bostonianos- -aunque nosotros no le encontramos mucho la gracia- como son los
donut a base de carne de arce y beicon. 
Si simpatizas con los demócratas, que
sepas que en el barrio de Brookline, se encuentra la casa (ahora museo) donde
nació John F. Kennedy un 29 de mayo de 1917 y cuatro de los nueve hermanos de
este clan. Sorprende lo pequeña que es, aunque tiene dos plantas pintadas de verde (el color
de Boston) y hoy es un museo del presidente mas famoso de Estados Unidos.
En verano, de mayo a octubre, y cada
domingo, el Mercadillo Sowa, venden cosas de
segunda mano y puedes tomar algo en alguno de sus famosos foddtrucks. En Boston, en verano, lo lógico es ir en bici y utilizar
el metro solo si vas a Harward. Si lo haces, ten cuidado porque lo normal es
que el acceso desde la calle cuente con una entrada para cada dirección de
metro. No se comunican, así que si te equivocas tendrás que comprar otro
billete.

LO QUE NO TE PUEDES PERDER

Como ya hemos adelantado, si
viajas en la temporada de verano, no puedes dejar de embarcarte para avistar
ballenas. Y es que justo enfrente de Boston se encuentra situado el Stellwagen
Bank Marine Sanctuary,
un gran área de alimentación para estos gigantescos cetáceos, así que
suelen verse fácilmente. La excursión dura aproximadamente cuatro horas y si no
estás acostumbrado a navegar más vale que tomes una buena dosis de biodramina
para no echar la pota. Otra recomendación es hacer la ruta Haborwalk (caminar
por el puerto) por la línea marítima de Boston desde Charlestown hasta South
Boston. 
Ballenas a la vista

La visita a la
colonia de Plimouth (se puede hacer en bici) permite retroceder en el tiempo cuatro siglos. Esta especie de museo etonográfico al aire libre es una reproducción del como vivían los primeros colonos que
llegaron a bordo del Mayflower.Los personajes hablan como hablaban
los primeros colonos, utilizando expresiones y palabras propias del inglés del
siglo XVII.

COMER 
Puede que el Barrio de Cambridge (Main st y aledaños) sea donde se encuentran algunos de los mejores restaurantes de Boston. Uno de ellos es Craigie on Main, con su chef Tony Maws a la cabeza, donde siempre se come bien. 

Menu en el rest. Craigie on Main
Otro de los elegidos es el ‘intimista’ Bondir, ya que solo acepta a 26 comensales. Aquí las cosas se comparten y se toman a medias raciones. Si quieres langosta entonces el lugar es Union Oyster House, donde sirven una estratosférica crema de almejas. Dicen que en este restaurante cenaba a menudo JFK e incluso tenía una mesa reservada. Sin embargo, la sensación de Boston es de origen asíatico y se llama Joanne Chang. Taiwan, China, Vietnam, Tailandia…están en sus exitosas elaboraciones que sirve en el restaurante Myers+Chang At Home junto a su chef ejecutivo Karen Akunowicz’s. Si lo que quieres tomar una copa con vistas debes desplazarte hata el Prudential Center, pero si te apetece más la hamburguesa XXXXL y la cerveza, entonces tal vez deberías probarlas en 21st.Amendmenthttp, en Beacon Hill, junto al parlamento de Massachusetts.
 

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